Veritas Online

Internacional

Competitividad económica, México frente al mundo

Competitividad económica, México frente al mundo
febrero 01
2020

A unos meses de la publicación del reporte de competitividad por el Foro Económico Mundial, ¿cuáles son las tareas pendientes de México ante otras economías?

La competitividad económica de nuestro país ante el resto de las economías desarrolladas y emergentes debiera ser un asunto central en las agendas del gobierno federal (tanto de la Presidencia de la República, de la Secretaría de Economía y de la SHCP), así como del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) a través de sus principales cámaras empresariales con el apoyo del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO).


La competitividad económica origina numerosos beneficios en el desarrollo económico y diversos indicadores económicos favorables para cada nación, tales como: ayudar a mantener y atraer inversiones nacionales y extranjeras en proyectos productivos de inversión, promover estabilidad en las finanzas públicas, así como en las finanzas privadas de las empresas, servir de soporte para fomentar las exportaciones de nuestros productos, fomentar la creación de empleos mejor remunerados, elevar el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) y el ingreso per cápita, contribuir a incrementar las reservas de divisas, ayudar al gobierno federal y a las empresas públicas y privadas a colocar títulos de deuda a menores tasas de interés en los mercados financieros internacionales, mejorar la perspectiva e imagen de los analistas de las empresas calificadoras para evaluar los títulos internacionales de deuda antes mencionados, etcétera.


El Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés) publica en octubre de cada año su informe sobre el Índice de Competitividad Global (ICG) de 141 países. Para 2019, México quedó ubicado en el lugar 48 con un total de 65 puntos, dos lugares abajo con relación a su informe de 2018, en el que estaba en la posición 46. Este lugar que ocupamos en el ámbito mundial no corresponde al sitio que México debiera ocupar por varias razones:

• El monto del PIB. El país es la economía 15 en el mundo, de acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, descendiendo un lugar en el último año.
• El pilar 10 del WEF, Tamaño de Mercado, en el cual ocupamos el lugar 11, con 80.8 de puntaje.
• El tamaño de la población (125 millones) y nuestro bono demográfico, pues se tiene un porcentaje eleva¬do de población joven que continuará con un alto consumo en los próximos años.
• La frontera de 3,169 km con la unión americana, que lo hace el mayor socio comercial de los Estados Unidos de América (EUA), con lo que desplaza a China.
• Ser la segunda economía más abierta, con mayor número de tratados económicos firmados con otros países y bloques económicos, etcétera.


El top 10 del ICG estuvo encabezado por Singapur, EUA, Hong Kong, Países Bajos, Suiza, Japón, Alemania, Suecia, Reino Unido y Dinamarca. Si comparamos el lugar 48 de México con los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) con un nivel de desarrollo similar a nuestra nación, notaremos que estamos en una posición intermedia, ya que esos países ocuparon los lugares 71, 43, 68, 28 y 60, respectivamente, observando que la denominada segunda economía mundial (China) y la Federación Rusa han hecho mejor la tarea que nuestro país en materia de competitividad.


A nivel iberoamericano, nos superan en esta materia países como España, Chile y Portugal que ocuparon en 2019 los lugares 23, 33 y 34; pero estamos por arriba de Brasil, Argentina, Perú y Colombia, los cuales estuvieron ubicadas en los sitios 71 y 83, 65 y 57, respectivamente.


Por otro lado, existen economías muy importantes en el tamaño de su PIB, como Corea del Sur, Australia, Turquía, Vietnam, Indonesia y Polonia y Tailandia, con las que competimos por las inversiones productivas y en la exportación de productos, que ocuparon los lugares 13, 16, 61, 67, 50, 37 y 40 respectivamente, observando cómo nos superaron en 2019 cinco de ellas.

Tareas pendientes
Existe una serie de tareas por desarrollar individual y conjuntamente por parte del gobierno federal de México y del CCE y sus cámaras empresariales, mejorando y cambiando una serie de políticas públicas, sistemas y acciones de gobierno por parte de la Secretaría de Economía, la SHCP e incluso por la Secretaría de Gobernación y los poderes Legislativo, Federal y Judicial, para mejorar la calificación del primer pilar evaluado por el WEF relativo a las instituciones, con un bajísimo 98 lugar mundial y una paupérrima calificación de 48.3 puntos que merma fuertemente nuestra competitividad económica.


Los otros 11 pilares que el WEF determinó para nuestro país, que requieren atención urgente del gobierno federal con el diálogo estrecho con el CCE, son los siguientes, mostrándose primero nuestro lugar mundial y después la calificación en puntos obtenida en orden decreciente:

Como puede notarse, sólo en tres de ellos estamos en mejor posición mundial que nuestro lugar 48. La mayor —y casi única fortaleza de nuestro país— corresponde al pilar de Tamaño de Mercado, donde ocupamos el lugar 11 por nuestro tamaño de PIB, el crecimiento de nuestras exportaciones y nuestra población. Todos los demás ocupan lugares secundarios que van del 41 al 98, por lo que requieren de una apremiante labor a desarrollar por el gobierno federal en reformas estructurales, conjuntamente con el CCE y el IMCO, con el apoyo de los poderes Legislativo (para impulsar los cambios a las leyes que nuestra nación demanda) y el Judicial Federal (para hacer cumplir cabalmente nuestras leyes), con los organismos autónomos como el Instituto Nacional Electoral (INE), Banco de México (Banxico), etcétera, así como mantener un diálogo permanente y proconstructivo con todos los partidos políticos, ya que podemos vernos desplazados en materia de competitividad por las llamadas economías emergentes y aun desarrolladas que están haciendo mejor tarea que nosotros, y que pelean cerradamente por atraer los proyectos productivos.

De las variables que evalúa el WEF, la principal debilidad de México sigue siendo el pilar de las instituciones, fuertemente afectado por el crimen organizado, la falta de cumplimiento de nuestras leyes por autoridades federales, estatales y municipales, principalmente por los jueces, así como los elevados índices de delincuencia e impunidad, fenómenos sociales que perturban el desarrollo socioeconómico y la rentabilidad de las empresas.


La competitividad es un tema clave para el desarrollo socioeconómico de México, al cual el gobierno federal debiera otorgarle la más alta prioridad, para lo cual se propone crear una Subsecretaría de Competitividad, dentro de la estructura de la Secretaría de Economía, con amplia coordinación con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), el CCE, el IMCO y los poderes Legislativo y Judicial, para que desarrolle un plan estratégico a largo plazo y que le dé estrecho seguimiento a las 98 variables y a los 12 pilares que evalúa el WEF en materia de competitividad, con el objetivo de mejorar anualmente el lugar y el puntaje a los mismos por parte de nuestro país.

C.P.C. Ramón Serrano Béjar
Consultor independiente e integrante del consejo editorial de la revista Veritas
rserranobejar@prodigy.net.mx

Facebook Comments

Related Articles

Búsqueda

Síguenos en Twitter

A %d blogueros les gusta esto: