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¿Cómo serán los negocios en el futuro?

¿Cómo serán los negocios en el futuro?
agosto 01
2020

Aunque tenemos la impresión de que llevamos mucho tiempo en cuarentena, la realidad nos muestra que es poco para una reconfiguración de los negocios ante esta nueva realidad conocida como COVID-19. La información nos invade como una marejada e incluso en ocasiones puede confundirnos respecto a temas personales y de negocios.

Se tiene un paradigma que resolver: ¿Se debe o no adoptar lo que se ha denominado trabajo a distancia o remoto? Comentarios van y vienen al respecto, tanto desde el punto de vista empresarial como por parte de la fuerza laboral (antitéticos en algunos casos) y, sin duda, todos son muy valiosos.

A saber: hay posturas empresariales que defienden que el formato para llevar su negocio adelante es o deberá ser siempre en forma “remota”, y dejar atrás el modelo de trabajo presencial para emprender una migración hacia la digitalización de sus actividades. Algunas otras simplemente están enfocadas con vehemencia en un regreso presencial porque señalan, con seguridad, que ya le han dado certeza al desarrollo de sus actividades. Ambos puntos de vista son respetables e implican costos diferentes.

Un posible ejemplo al respecto es imaginar por un momento un despacho de contadores públicos adoptando cualquiera de estas dos opciones. Cuesta trabajo pensar que el equipo pudiera llevar a cabo sus actividades profesionales en forma remota, pero tampoco creo que en la consecución de sus actividades se regrese a lo que pudiera conocerse como realidad antes de COVID-19: la presencial, con reuniones de trabajo, asesorías de negocios, juntas de relacionamiento, etcétera.

Hablando del trabajo en la modalidad remota, ante la situación tan particular que hemos pasado, está plagado de situaciones muy peculiares nunca antes vistas. Hemos deambulado muchas veces en situaciones poco reales y también retadoras al laborar en forma remota con diversos dispositivos al mismo tiempo. Requerimos internet a velocidades distintas para subir y bajar información, usamos diversas plataformas tecnológicas, sin dejar de lado el condimento de la simbiosis entre trabajo y familia, que conlleva la convivencia, necesidades, tiempos, descanso, entre otros elementos, para mantener la situación económica y el trabajo.

Hemos constatado, por otro lado, que también diversos negocios mantuvieron o incluso incrementaron su participación trabajando en forma remota en su totalidad. Al respecto, como anécdota personal, comparto que me impresioné al ir a una tienda de conveniencia y encontrar una marea de mujeres y hombres vestidos con playeras rojas, con diversos dispositivos, efectuando compras por cuenta y orden de sus clientes.

Un común denominador de la situación es que la visión de futuro, desde el punto de vista empresarial, estará enrarecida y aderezada de complicaciones siempre cambiantes ante la prueba y error en la forma de trabajar frente a una situación que no tiene precedentes en la historia moderna cercana. He dedicado algún tiempo a la lectura de artículos sobre el futuro empresarial ante esta realidad, y me sorprendió encontrar que consumidores con mayores niveles de percepción económica serán los menos propensos a regresar a niveles de gastos pre-COVID-19. Un gran tema en la consecución de los negocios. Por otro lado, en el caso específico de los consumidores, existe una realidad: el consumo ha experimentado una contracción significativa aunada a la pérdida real de empleos.

Con estos elementos y como reflexión final sobre cómo serán los negocios en el futuro, es necesario, caso por caso, plantearse un esquema híbrido para la consecución del objeto social. Es decir, que por un lado la empresa deberá analizar la migración de algunas de sus actividades a la digitalización para permitirle la adopción en forma remota de algunas de ellas, que incluso impliquen la reducción de costos de operación. Y por otro, deberá revisar cómo llevar a cabo las tareas presenciales que no son posibles o recomendables de digitalizar y, finalmente, como se mencionó al inicio de esta columna, necesitarán salvaguardar la salud de su fuerza laboral.

Será necesario reinventar los negocios buscando la fidelización de clientes, la reducción de costos, la visión de futuro, la competitividad y rentabilidad. Todo esto será una fórmula compleja que dará un resultado positivo si empezamos a imaginar ese futuro empresarial.

C.P.C. Carlos de Jesús Vargas Vallejo
Del consejo editorial de la revista Veritas del Colegio
M&A Tax Lead Partner en KPMG México
carlosvargas@kpmg.com.mx

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