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Comercio y empresas, los grandes avances del blockchain

Comercio y empresas, los grandes avances del blockchain
mayo 01
07:00 2018

La disminución en los costos de transacciones cotidianas en los negocios, así como la transparencia en las más complejas, tiene el potencial de atraer a miles de nuevos participantes.

La irrupción de una tecnología informática basada en matemática compleja junto con la actitud de libertarismo extremo de un movimiento de contracultura conocido como cyberpunk, que busca la eliminación del gobierno y los terceros en confianza como los bancos, está por generar cambios radicales en la forma en que empresas y organizaciones lucrativas operan. Nos referimos a las cadenas en bloque (blockchain) de las que se derivan novedosos conceptos y estructuras como las monedas digitales (criptomonedas).

Desde hace décadas existe el debate de que los intereses de las empresas están enfrentados con el de los clientes consumidores, situación que es normalmente resuelta a través del sistema de precios (oferta, demanda y equilibrio). El personal directivo de las empresas procura maximizar el valor de la inversión de los accionistas extrayendo la mayor cantidad de valor monetario de sus consumidores, mientras que estos quieren mayor valor en los productos por su dinero.

A su vez, los accionistas enfrentan un problema antiguo: los directivos tienen fuertes incentivos para extraer la mayor cantidad de ganancias que les sea posible de las empresas para las que trabajan y después distribuir el rendimiento residual a sus accionistas; esto es el llamado problema de agencia. Las organizaciones han creado programas de compensación directamente relacionados con el valor que sus empleados extraen de los consumidores. A mayores incentivos para directivos, menor valor para los accionistas. Es muy conocido el hecho de que en Estados Unidos de América juntas de accionistas han emprendido auténticas revueltas en contra de directores ejecutivos, por lo que se consideran paquetes salariales desmedidos; por ejemplo, el Comisionado de la NFL tiene un paquete de compensación superior a 100 millones de dólares.

Si fuese posible que las relaciones del sistema capitalista evitaran el conflicto de interés entre participantes (accionistas, clientes y personal ejecutivo), entonces sería posible que se abrieran grandes oportunidades para nuevos emprendimientos y también para que los consumidores optimicen su ingreso disponible. La tecnología blockchain podría comenzar a erradicar el problema de agencia y cambiar las nociones esenciales que se tiene de gobierno empresarial, y también incidir en un cambio radical en los montos de capital necesarios para desarrollar negocios. Algunas empresas tradicionales podrían experimentar obsolescencia en unos cuantos años; esto configuraría nuevas rutas no imaginables hace tan solo unos años para los emprendedores en países emergentes, que hasta ahora no están cerca de la línea de la innovación en los negocios.

El blockchain con la que operan las criptomonedas como el bitcoin es en realidad un libro contable electrónico (un diario mayor descentralizado), que opera de forma global en internet. En ese libro mayor se muestra de forma absolutamente transparente el historial de transacciones y propiedad de cada bitcoin (cada propietario de un bitcoin puede tener acceso a la hoja completa de transacciones) y la plataforma (el libro u hoja de cálculo) se actualiza cada 10 minutos con un nuevo bloque de transacciones.

Esta característica de perfecta rastreabilidad hace que la tecnología del blockchain esté por convertirse en una parte esencial del comercio, en virtud de que podrá reducir los costos de transacción y elevar la confiabilidad de estas.

Ahora bien, ¿puede una persona que invirtió dinero –moneda de curso legal– en bitcoin, o una fracción de este, usarlo como moneda para realizar compras? Podría hacerlo si el comercio acepta el bitcoin como medio de pago.

La característica de perfecta rastreabilidad hace que la tecnología del blockchain esté por convertirse en una parte esencial del comercio y elevar la confiabilidad.”

Actualmente cuando una persona decide adquirir un bien o servicio tiene esencialmente estas tres opciones para pagar por su compra:

  1. Pagar en efectivo de curso legal aceptado en virtud de las disposiciones de la ley. Ese efectivo tuvo que retirarse de una cuenta bancaria propia o mediante el cobro de un cheque en la caja del banco.
  2. Usar tarjetas bancarias emitidas por bancos y operadores de medios de pago que actúan como back office (Prosa, Visa o Master Card).
  3. Pagar con cheque al comercio con la promesa de que el documento tendrá fondos suficientes. Obviamente el comercio corre el riesgo de que el dinero nunca llegue a su caja.

En las tres opciones interviene el sistema financiero establecido, que respalda el pago. Este proceso es oneroso porque los bancos cobran comisiones por el uso de tarjetas.  Cuando un comercio acepta la tarjeta bancaria, para convertir el pagaré suscrito por el cliente, debe pagar (en México) una tasa cercana a 4% más impuestos, del monto de la operación y esperar dos o tres días a que el banco transfiera ese dinero a su cuenta corriente (que mantiene con un banco). Por otra parte, cargar dinero en efectivo para hacer pagos es engorroso y riesgoso. Es decir, los costos de transacción son altos.

Si el comercio acepta, por ejemplo, bitcoins (o fracciones de este), el cliente puede usar un monedero electrónico ligado al blockchain (el libro mayor de ese bitcoin). Dicho monedero podría residir en un smartphone, por ejemplo. La diferencia es que ningún banco intervino en la transacción y el comercio tiene la plena certeza de que el pago fue realizado. Es decir, se eliminaron los intermediarios que son costosos para el comercio y los clientes en un entorno transparente porque el comercio puede ver el libro mayor electrónico del bitcoin.

UNA TECNOLOGÍA LLENA DE POSIBILIDADES

Las criptomonedas son una aplicación específica de la tecnología blockchain. Podría decirse que son la prueba del concepto, en la misma forma que el correo electrónico fue la prueba de concepto para el internet. Y al igual que la tecnología del internet ha demostrado servir para una infinidad de usos, ya se vislumbran muchos para el blockchain. Una de estas son los smartcontracts, que son contratos digitales inteligentes y autoejecutables.

Un ejemplo que puede ayudar a entender cómo funciona. Supongamos que desea vender su iPhone® por internet, pero para ello enfrenta ciertas dificultades porque no conoce a los compradores potenciales y ellos no lo conocen. Desde luego podrá hacerlo si incorpora a un intermediario que cobra una comisión jugosa solo por “ponerlos en contacto”; es decir, hace las veces de tercero de confianza y asume riesgos con tal de ganar su comisión (que cobra a ambas partes). Esto puede ser resuelto a través de un smartcontract. El comprador puede pagar al vendedor depositando la cantidad de bitcoins (o fracciones de este) en un smartcontract que reside en un blockchain. El vendedor fácilmente verifica que el dinero ha sido pagado (puesto a disposición en el smartcontract, más seguro que un cheque con fondos porque no hay cargos en tránsito que pudieran afectar el pago efectivo de la transacción), hecho esto, envía el producto por mensajería al comprador.

El smartcontract establece que cuando la entrega sea completada el dinero será puesto a disposición del vendedor; es decir, el bitcoin (o su fracción) cambia de dueño al vendedor. Si la mensajería no aparece por la puerta del comprador en el plazo establecido con el producto pactado, el dinero que puso en el smartcontract le será devuelto a su cuenta. La diferencia con una carta de garantía tradicional (como la carta de crédito) es que no hay ningún intermediario en la transacción, por lo que no se pagan comisiones. Actualmente la banca comercial ofrece sistemas de garantías que funcionan aceptablemente para grandes transacciones, pero no para vender un iPhone usado. El smartcontract puede funcionar para transacciones grandes y pequeñas por igual.

Las criptomonedas son la prueba del concepto, en la misma forma en que el correo electrónico lo fue para el internet.”

En 2017 se realizaron operaciones de comercio internacional sobre la plataforma de blockchain. En este caso el comprador y el vendedor acuerdan un smartcontract, donde se pactan condiciones de entrega y precio mediante términos de contratación internacional (incoterms) de la Internacional Chamber of Commerce (ICC). El comprador deposita en el contrato el precio pactado en la moneda digital acordada (bitcoins, ethereums, etc.). El vendedor verifica que los fondos están disponibles y procede a hacer el embarque. Cuando la empresa de logística sube en la plataforma del blockchain la información de que la mercancía fue entregada de acuerdo con el incoterm estipulado en el smartcontract, los fondos son liberados en favor del vendedor. Esta operación no requiere de un banco que emita una carta de crédito, lo cual lo convierte en un proceso típicamente complejo en una operación que se puede hacer en unas cuantas horas. Asimismo, el smartcontract puede servir de colateral para obtener fondos anticipadamente, por ejemplo, con factoraje o préstamos de avío a tasas preferentes, porque el valor pactado tiene certidumbre de cobro, lo que reduce la prima de riesgo y el costo de la transacción financiera. El cambio sustantivo en las operaciones de comercio internacional también podría influir en los incoterms negociados y en los seguros de carga.

La disminución en los costos de transacción en operaciones cotidianas en los negocios tiene el potencial para atraer a miles de nuevos participantes en los mercados en todo el mundo. Aunque esto es muy alentador, hay que reconocer dos obstáculos importantes. El primero es que las empresas tradicionales, en especial las instituciones financieras, tendrán resistencia a los cambios derivados de la adopción de estas tecnologías; de hecho, son dichas instituciones las que encabezan el cabildeo legislativo para impulsar leyes que restrinjan la operación y entrada de nuevos negocios fintech. El segundo obstáculo es que, de acuerdo con notas periodísticas de prensa especializada, el costo de obtención de las criptomonedas es muy elevado porque consume mucha energía eléctrica (el artículo de Emily Atkin, The Environmental Case Against Bitcoin), lo que pone en tela de duda su viabilidad, porque varios gobiernos comienzan con el escrutinio del consumo de energía eléctrica en dicha actividad.

 

Mtra. Giannina Sampieri Laguna
Directora académica de la licenciatura en Relaciones Comerciales Internacionales
en la Universidad Intercontinental
giannina.sampieri@uic.edu.mx

Mtro. Edgard Baqueiro Carpio
Socio Director en Seguros B&C
ebaqueiro@segurosbyc.com

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