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Comercio exterior e internacional en tiempos de pandemia

Comercio exterior e internacional en tiempos de pandemia
junio 01
2020

La forma en la que se relacionan los países y cómo enfrentan la problemática día a día está cambiando, pero la actividad comercial entre ellos no se puede ni debe detener.

COVID-19. Todas las actividades humanas se han visto afectadas por esta novedosa amenaza. Nuevas formas de trabajo y convivencia surgen gracias a la tecnología y el ingenio, al tiempo que formas sociales, costumbres y negocios sucumben ante esta realidad.

Los que se dedican al comercio exterior y al internacional no podrían estar exentos de los efectos de la pandemia y, al contrario, el intercambio de mercancías entre países se plantea como algo indispensable para la supervivencia de la mayoría de las naciones a la vez que es fuente de peligros inenarrables de contagios y afectaciones mayores. Para comprobar esto se puede hacer una pequeña prueba empírica: si se analizan todos los bienes que rodean los hogares u oficinas, y se investiga el país de procedencia, la mayoría procede de manufacturas en otros países. Ese es el efecto de una economía globalizada.

¿Cuál es la afectación?
Primero, se debe definir que se entenderá como comercio exterior el conjunto de ordenamientos legales que regulan la entrada o salida de mercancías de un país.

Parte de este concepto será, en el caso de México, tanto la Ley Aduanera como la Ley de Comercio Exterior y los demás ordenamientos legales que gravan o regulan las importaciones y exportaciones, y, por lo tanto, los trámites y gestiones ante las autoridades administrativas que se cristalizan en la forma de permisos, autorizaciones, avisos y otras gestiones previas y necesarias para el paso de manera legal de las mercancías ante la aduana.
Por otra parte, el comercio internacional se refiere a los organismos internacionales, tratados, usos, políticas y prácticas que hacen posible el intercambio de mercancías entre diversas naciones. Un aspecto se encuentra íntimamente relacionado con el otro, pues a través del comercio exterior se define la política comercial de un país, al establecer los aranceles y medidas no arancelarias que determinan qué tan abierta o cerrada se encuentra una economía al intercambio de bienes con el extranjero, y dicha política comercial deberá estar alineada a los compromisos internacionales suscritos por los diversos países, en el marco del comercio internacional, so pena de enfrentar represalias y retorsiones por parte de las naciones que consideren vulnerados sus intereses por el incumplimiento de los tratados, acuerdos y prácticas aprobadas en el seno de los organismos internacionales.

La pandemia, amén de los obvios efectos en la vida individual y en los sistemas de salud, orilla a tomar decisiones por los diferentes países que tienen (o debieran tener) como mínimo el compromiso de velar por la seguridad y bienestar de sus ciudadanos. Así, medidas como privilegiar o prohibir la entrada y salida de ciertas mercancías que remedien o mitiguen los problemas de salud, inevitablemente enfrentará las posiciones de los estados nacionales que hasta antes del fenómeno, actuaban en calidad de socios comerciales.

Se debe recordar la importancia toral de estas actividades de intercambio para México, pues de conformidad con el “Informe Tributario y de Gestión” dado a conocer por el Servicio de Administración Tributaria (SAT), tan sólo en el país durante 2019 se efectuaron 6.8 millones de importaciones y 2.6 millones de exportaciones, lo que significa que cada día que pasa se llevan a cabo poco más de 18 mil importaciones y 7 mil exportaciones o, lo que es lo mismo, 750 importaciones y 291 exportaciones cada hora del día.

En la faceta del comercio internacional, se puede citar el inventario que ha dado a conocer la Organización Mundial de Comercio (OMC) y que contiene las medidas que han implementado las naciones integrantes de dicha organización, desde el punto de vista de restringir la exportación de ciertos bienes y facilitar la importación de insumos, equipos, medicamentos y demás mercancías necesarias para enfrentar la contingencia sanitaria. Es natural que el enfoque de dichas medidas sea garantizar en primera instancia el consumo nacional a costa de restringir y prohibir la exportación a otras naciones.

México ha comparecido ante el pleno de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y sometido a votación la resolución “Cooperación internacional para garantizar el acceso global a medicamentos, vacunas y equipos médicos para enfrentar COVID-19”, que pretende garantizar el acceso igualitario y mundial a los insumos necesarios para combatir la pandemia. Dicha resolución fue respaldada con el voto aprobatorio de 179 países, donde destacó como ausente entre los votos aprobatorios el de Estados Unidos de América (EUA).

El efecto de esta contingencia sanitaria a nivel mundial producirá efectos muy dramáticos, desde el punto de vista económico. Destaca, por ejemplo, lo dado a conocer por la OMC (El economista, abril 21 de 2020, Roberto Morales) en el que se asevera que en México las exportaciones descenderán al mínimo este año, pero se recuperarán en la misma proporción en 2021, de tal suerte que si la previsión es correcta significaría que México sería de entre los que forman el bloque TLCAN/T-MEC, el primero en recuperarse. Debe destacarse que las exportaciones de América del Norte caerían entre 17%, en un escenario optimista, y 41%, en el más pesimista, en 2020.
Llama la atención que en la publicación que no se mencionara la labor de las aduanas, los agentes y agencias aduanales, pero la interpretación generalizada del contenido de este dispositivo legal, es que dichas actividades quedaban encuadradas en el apartado de “logística”, y por supuesto, también por la función recaudatoria que llevan a cabo las aduanas del país. Otras dependencias, como la Secretaría de Economía y la del Medio Ambiente y Recursos Naturales, han dado a conocer las medidas tendientes a no interrumpir su labor y a facilitar que los trámites y gestiones que de conformidad con la Ley de Comercio Exterior y la Ley Aduanera vigentes se deban presentar ante ellas, puedan llevarse a término sin sufrir mayores afectaciones.

Sobre el T-MEC, que resulta vital para la economía de la región, con énfasis en el mercado mexicano, pues 81% de su comercio se celebra en el marco de la relación trilateral, y pese a la emergencia global provocada por el COVID-19, en una nota dada a conocer en El financiero el 15 de abril, titulada “T-MEC entrará en vigor antes de septiembre, afirma senadora”, en la que se indica que la senadora Patricia Mercado señaló que la Comisión Especial de Seguimiento al T-MEC de la que forma parte, se reunió con Luz María de la Mora, subsecretaria de Comercio Exterior, en búsqueda de que el acuerdo pueda entrar en vigor el 1.º de septiembre.

Originalmente EUA había impuesto un bloqueo a las exportaciones de equipo de protección personal, pero en varios medios se indicó que dicha prohibición no sería aplicable en el caso de los cubrebocas N95 que se exportaran con destino a México y Canadá. En conclusión, la pandemia cambia la forma en la que se relacionan los países y en cómo los gobiernos enfrentan la problemática día a día, pero podemos afirmar que ni el comercio internacional ni el comercio exterior se detienen, por formar parte de una actividad que determina la supervivencia de las economías mundiales y sin las cuales no podríamos concebir la vida actual.

Dr. Alberto Ruiz Rioja
De la comisión de Comercio Exterior del Colegio
Socio de Antón Rioja, S. C.
albertoruiz@antonrioja.com

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