Veritas Online

Yo Ciudadano

Código de integridad y ética empresarial

Código de integridad y ética empresarial
noviembre 01
08:00 2018

Al escribir sobre integridad y ética, me viene a la memoria la famosa frase de Gonzalo N. Santos, aquel cacique dueño de vidas y haciendas que cuando le preguntaban si él era de San Luis Potosí, contestaba con el cinismo que lo caracterizaba: “No, San Luis Potosí es mío”.

Tiempos que ya han pasado o que quisiéramos que hubiesen pasado, pero debemos reconocer que todavía hay municipios donde impera una actitud y una mano fuerte que recuerda a la del famoso cacique antes mencionado. Como dice el dicho: “Cada pueblo tiene el gobierno que se merece”. Pero ahora nos referimos al que quisiéramos que fuese el lado opuesto de esta medalla: el sector empresarial de nuestro país, comandado por el Consejo Coordinador Empresarial (CCE). Este sector, sin duda, juega un papel primordial en el destino de México. Empresas grandes, medianas y pequeñas que, entre otras cosas, son las principales creadoras de fuentes de empleo y las que aportan impuestos a las arcas nacionales. Algunos critican a este sector, otros lo alaban. Sin embargo, nadie niega su trascendencia.

Recientemente el CCE divulgó la versión actualizada de su Código de Integridad y Ética Empresarial (CIEE), cuyo objetivo es “promover a las empresas mexicanas de todos los sectores y regiones, sin distinguir su objeto social o tamaño, un marco de mejores prácticas y de manejo de riesgos en materia de corrupción […]. Es así como el CCE propone el CIEE en su segunda edición, así como el Manual de Integridad, y exhorta a todas las empresas del país a adherirse a los principios de este Código y a implementar un programa de integridad basado en el Manual de Integridad, toda vez que las acciones que se tomen hoy en día para combatir la corrupción serán la base de una sociedad más justa, próspera y equitativa para los mexicanos”.

El reducido espacio de este artículo nos impide tratar con amplitud el tema, pero el índice del CIEE, basado en 10 principios, nos da una idea de su contenido:

1.º Prohibición de la corrupción.

2.º Transparencia.

3.º Integridad en las inversiones y en las relaciones de negocios.

4.º Transparencia en la prohibición de aportaciones con fines políticos.

5.º Libertad en la participación política de los colaboradores.

6.º Responsabilidad en la política para evitar la corrupción; existencia de controles de verificación.

7.º Compromiso con la cultura de la integridad y honestidad en los negocios.

8.º Desarrollo de programas de integridad.

9.º Sistemas de denuncia y confiabilidad.

10.º Seguimiento y fomento de la integridad y transparencia en los negocios.

Quienes deseen profundizar en este tema, pueden recurrir al sitio web www.codigoeticaeintegridad.com. El cumplimiento de este código no es —no puede ser— obligatorio. Sin embargo, representa una guía muy útil para aquellas empresas que deseen incorporar la ética en su día a día. La empresa privada es, sin duda, un importante motor del desarrollo de nuestro país. Si este motor está inmerso en principios éticos, su impacto puede alcanzar un valor insospechado.

México necesita empresas socialmente responsables.

¡Muchas empresas socialmente responsables! Y es un hecho que el CIEE está impulsando este propósito. Mañana será otro día.

C.P. Alberto Núñez Esteva
Presidente de Sociedad en Movimiento
alberto.nunez33@gmail.com

Facebook Comments

Related Articles

A %d blogueros les gusta esto: