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CFDI, ¿Comprobante fiscal o medio electrónico fiscalizador?

CFDI, ¿Comprobante fiscal o medio electrónico fiscalizador?
octubre 10
10:14 2013

Por LC. Gerardo García Campa

Integrante de la Comisión de Desarrollo en materia Fiscal del Colegio y Director General de asesorfiscal.mx

gerardogarcia@asesorfiscal.mx

La Reforma Hacendaria propuesta por el Ejecutivo Federal en materia de comprobación fiscal, se adelantó a los tiempos previstos por la mayoría de los contribuyentes, pues pretende que en 2014 todos expidan CFDI.

Antecedentes

La propuesta de reforma hacendaria para 2014, dada a conocer por el Ejecutivo Federal el pasado 8 de septiembre, ha traído múltiples sorpresas para todos. El esquema de comprobación fiscal no fue la excepción, porque luego de dos años de haber sido simplificado y compilado, nuevamente es renovado para dejar como única alternativa al Comprobante Fiscal Digital por Internet (CFDI).

Con esto la reforma prevista en el Decreto publicado en el Diario Oficial de la Federación el 7 de diciembre de 2009 y vigente a partir del 1 de enero de 2011, por fin se concretará, al considerar como obligatorio sin excepción al CFDI. Ese que unos cuantos ya utilizan, pero que aún no ha sido adoptado por la gran mayoría de los contribuyentes activos.

Poco antes de la publicación de la Reforma Hacendaria, un servidor había realizado algunas propuestas de reforma sobre cinco aspectos relevantes para fortalecer el esquema de comprobación fiscal, mismas que fueron publicadas en la versión impresa de esta misma revista en septiembre pasado. Todas ellas con la expectativa de alcanzar una mayor simplificación administrativa y disminuir la evasión fiscal, de una manera gradual y sin causar un gran impacto a las operaciones cotidianas del contribuyente.

No obstante, de la simple lectura de la exposición de motivos de las distintas leyes que involucran a los comprobantes fiscales, pero sobre todo de lo dispuesto en las modificaciones al Código Fiscal de la Federación (CFF), se puede desprender que el CFDI de 2014 tendrá muchas más tareas que la simple comprobación fiscal de erogaciones, la  constancia de retención de contribuciones o el recibo de pago de salarios; se volverá un medio fiscalizador o una medida antifraude.

Nuevo esquema de comprobación fiscal

En apariencia el objetivo de este nuevo esquema de comprobación fiscal, que aunado a la contabilidad estructurada por Internet prevista en las reformas al CFF, convertirá al  CFDI en su aliado perfecto, pues de ese “simple” documento la autoridad fiscal obtendrá la información suficiente, de tal suerte que no será necesario que el contribuyente presente ciertas declaraciones informativas.

Esto no es nada nuevo, desde que nació el CFDI tanto la autoridad como el contribuyente tuvieron simultáneamente copia del comprobante expedido, haciéndose evidente que sería la medida más radical para dar un golpe contundente a aquellos contribuyentes que utilizaban comprobantes apócrifos para simular operaciones inexistentes o ilícitas; a pesar de tener que reforzarlo con algunas medidas contra contribuyentes defraudadores.

Lamentablemente, el tomar medidas tan radicales como ésta, si bien puede disminuir el perjuicio que unos cuantos le realizan al fisco federal, pone en un dilema al resto de los contribuyentes que no son delincuentes, ni tienen los medios para migrar de la noche a la mañana a un esquema electrónico de facturación.

Es precisamente aquí donde el plantear extender a todas las operaciones que realizan los contribuyentes el uso del CFDI, debe de analizarse concienzudamente por los legisladores, porque de entrada tendría que valorarse que luego de casi tres años de implementado tanto el comprobante fiscal con código de barras bidimensional (CBB) como el CFDI, apenas el 22% de las personas físicas y el 36% de las personas morales respecto del padrón total, lo utilizan.

Dichos porcentajes corresponden a cifras del Servicio de Administración Tributaria (SAT) al cierre de agosto de 2013; por tanto, en el supuesto de que se aprobaran las reformas al esquema de comprobación fiscal tal como ya se comentó, y considerando que faltarían cuatro meses para iniciar su vigencia, al menos 2,462,696 contribuyentes personas físicas y 468,254 personas morales deberán cambiar su actual esquema de facturación (CFD y CBB) al CFDI.

Migración fiscal inminente

Si bien en apariencia resulta muy fácil migrar de un esquema a otro, en realidad no es así, pues implica cambiar en más del 80% de los casos mencionados del comprobante en papel con CBB, a un documento digital que requiere al menos el uso de una computadora con acceso a Internet y personal capacitado para utilizar algún sistema de facturación gratuito o de pago.

Lo anterior se dificulta cuando se reflexiona el hecho de que millones de contribuyentes ubicados en el régimen intermedio y régimen de pequeños, con base en lo dispuesto en la Reforma Hacendaria que está por aprobarse, deberán tributar en un nuevo régimen “de incorporación fiscal”; en donde una de sus principales obligaciones será entregar comprobantes fiscales del tipo CFDI.

Para ello el texto de la Ley del Impuesto sobre la Renta prevé que los contribuyentes podrán expedir sus comprobantes utilizando una herramienta electrónica de servicio de generación gratuita de factura electrónica que se encuentra en la página en Internet del SAT. Precisamente en nuestra propuesta de reformas antes aludida, se comentó que dicha herramienta se encuentra aún muy limitada en su operación y los servicios que ofrece al contribuyente.

Es de imaginarse que si una propuesta de Reforma Hacendaria como la del Ejecutivo Federal está considerando un cambio tan trascendental e inimaginable de ver a corto plazo, es porque la autoridad fiscal contará con mejores herramientas electrónicas que las ya comentadas, para proveer del servicio de facturación electrónica a millones de contribuyentes simultáneamente.

De otra manera ocurrirá lo ya visto con diversas modificaciones fiscales precedentes; es decir, las leyes fiscales lo disponen en su texto legal, el contribuyente hace lo posible por cumplir su obligación, pero justo antes de iniciar la vigencia de la norma, se publica la Resolución Miscelánea Fiscal (RMF) en turno señalando alguna “dispensa” para que no se lleve a cabo el tan sonado requisito fiscal, manteniendo por ejercicios completos requisitos que nunca entrarán en vigor.

Esa inestabilidad en materia de requisitos fiscales de comprobantes, es la que no debe existir con la reforma hacendaria propuesta, porque basta con recordar aquéllos: del régimen fiscal, unidad de medida y forma de pago indicando al menos los últimos cuatro dígitos del número de cuenta; para tener el perfecto antecedente de que a la fecha nunca entraron en vigor, derivado de la actual regla I.2.7.1.5. de la RMF.

Por cierto, en la Reforma Hacendaria se mantienen todos esos requisitos, salvo el de señalar los últimos cuatro dígitos; por ello, la recomendación de mantener estables los requisitos en general del CFDI dispuestos en el CFF y la RMF que en su momento se publique, servirán para mantener el Anexo 20 de la RMF sin cambios, que a su vez implicarán cero modificaciones a los sistemas informáticos de facturación electrónica disponibles en el mercado y con ello un permanente ahorro para los contribuyentes.

 CFDI exclusivamente en XML

Es de resaltar el hecho de que la propuesta de Reforma Hacendaria, simplemente elimina del CFF cualquier otro tipo de comprobante que no sea CFDI; esto es, los comprobantes optativos (impresos con CBB, estado de cuenta bancario y simplificados de máquina registradora o sistema electrónico de comprobación fiscal); los de facilidades administrativas y la documentación en transporte de mercancías, ahora se regirán a través de la RMF.

En contraste, dicha propuesta crea una nueva modalidad de CFDI que se generará para efectos de amparar la retención de contribuciones, misma que contendrá requisitos fiscales que en su momento estarán disponibles en la RMF; es decir,  cuando se efectúen pagos por concepto de salario, los empleadores deberán expedir y entregar comprobantes fiscales a los trabajadores, los cuales podrán utilizarse como constancia o recibo de pago de salarios y del monto del subsidio para el empleo.

Partiendo del hecho de que para este nuevo esquema de comprobación fiscal el CFDI es el único comprobante al que se está obligado a expedir y a solicitar en formato digital (XML), es evidente que deberá entregarse al cliente una vez que hubiera sido certificado por el SAT o por el proveedor de certificación de CFDI.

Muerte declarada de la representación impresa

De igual forma, es de suma importancia que en el CFF que se propone,  se hubiera precisado claramente, que si el cliente solicita una representación impresa del CFDI, ésta sólo presume la existencia de dicho comprobante. Con ello, no queda lugar a duda que esta versión impresa del CFDI, no sirve para soportar la deducción y acreditamiento fiscal, requiriendo para ello necesariamente del documento en su formato digital o XML.

Con esta precisión, se terminan años de controversias entre los propios contribuyentes y también con la autoridad fiscal, sobre si la representación impresa de un CFDI, podía ser o no suficiente para la deducción y acreditamiento fiscal, con el simple hecho de cumplir con todos los requisitos fiscales, tal como ocurrirá hasta el 31 de diciembre de 2013.

Cabe apuntar que, conforme a la propuesta de Reforma Hacendaria, cualquier referencia a comprobantes fiscales en leyes, reglamentos y demás disposiciones aplicables, se entenderán hechas a los CFDI. Por lo que ya no será necesario que la autoridad fiscal publique un “Catálogo de requisitos de comprobantes contenidos en disposiciones fiscales tácitamente derogadas” (Anexo 22 de la RMF).

 Corolario

La Reforma Hacendaria en materia de comprobación fiscal, al igual que muchas otras medidas que se proponen, vendrán una vez más a cambiar sustancialmente la administración de las actividades de los contribuyentes, otorgándoles un mayor grado de seguridad jurídica, pero a costa de un sinnúmero de disposiciones que no necesariamente disminuirán la complejidad acumulada a lo largo de la última década.

Está comprobado que se requieren medidas extremas para combatir la elusión fiscal que actualmente se vive en el país por un sector claramente identificado de contribuyentes; pero será imprescindible que la autoridad fiscal tenga bien dimensionado el plan de acción que ha de seguir, una vez que esas medidas se pongan en práctica.

Los contribuyentes honestos y cumplidos de México merecemos reglas claras y eficientes para operar, ya basta de que paguen justos por pecadores, requerimos de reformas que justifiquen cada peso de nuestros impuestos que se invierte en la administración pública. Sea cual sea el resultado de la Reforma Hacendaria, seguiremos comentando por este importante medio digital.

 

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