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CEESP: Pobreza y desigualdad

CEESP: Pobreza y desigualdad
septiembre 18
09:01 2017

Recientemente el INEGI dio a conocer los resultados de la Encuesta Nacional de Ingreso y Gasto de los Hogares 2016 (ENIGH), en la cual ofrece una cantidad importante de información acerca de las condiciones socioeconómicas de las familias.
No obstante, como ya se había advertido cuando se dio a conocer el Módulo de Condiciones Socioeconómicas, principal insumo del CONEVAL para estimar los niveles de pobreza y parte importante de la ENIGH, los resultados no serían comparables con encuestas previas como consecuencia de actualizaciones metodológicas que limitan la secuencia histórica de este módulo de información.
A pesar de ello, la ENIGH 2016 ofrece una visión más clara de la situación socioeconómica de los hogares al proporcionar un panorama del comportamiento de sus ingresos y egresos, de sus características ocupacionales y sociodemográficas, así como de las condiciones de la infraestructura de la vivienda y del equipamiento del hogar, que son elementos fundamentales para identificar las condiciones económicas de las familias.

Si bien la no comparabilidad de la ENIGH 2016 con las de años anteriores limita el análisis de su tendencia histórica, es un hecho que los cambios metodológicos la hacen más robusta. La ampliación de la muestra, el hecho de que por primera vez se permita una representatividad por entidad federativa, tanto en el medio rural como urbano, así como otras mejoras operativas como una mayor capacidad a los encuestadores, así como que fue el proceso más supervisado que hasta el momento se haya realizado, sin duda son elementos que permiten resultados más fidedignos en materia de las condiciones de vida de los hogares, con la posibilidad, en delante, de ir conformando una serie histórica más contundente sobre la evolución de los niveles de pobreza.

De entre la enorme cantidad de información que ofrece la ENIGH, resalta que el tamaño de la muestra que se utilizó ascendió a 81,515 familias, cifra que contrasta con las poco más de 20 mil utilizadas en encuestas previas. Los resultados también señalan que, entre agosto y noviembre, lapso en el que se levantó la encuesta, el ingreso corriente total trimestral fue de 1.56 billones de pesos, de los cuales el 64.3% proviene de ingresos por trabajo. De esta manera, se obtiene que el ingreso promedio por hogar fue de 46,521 pesos trimestrales, con una importante diferencia entre deciles: Mientras que en el primer decil el ingreso promedio fue de 8,166 pesos por hogar en el trimestre, en el decil X el ingreso fue de 168,855 pesos trimestrales, es decir, 21 veces más que el nivel más bajo.

Llama la atención el resultado del coeficiente de Gini, indicador que mide el grado de desigualdad de la distribución del ingreso o la desigualdad de la riqueza de una región y que toma valores de entre 0 y 1, donde un valor que tiende a 1 refleja mayor desigualdad en la distribución del ingreso. Por el contrario, si el valor tiende a cero, existen mayores condiciones de equidad.

De acuerdo con los resultados de la encuesta, en 2016 el coeficiente de Gini antes de transferencias tuvo un valor de 0.499 puntos, en tanto que después de transferencias su valor fue de 0.448, es decir solo 0.051 puntos, lo que puede ser preocupante si se considera que la diferencia entre estos dos niveles puede reflejar hasta qué punto la política fiscal y social tienen la capacidad de corregir la desigualdad. A manera de comparación, el Gini promedio de los países de la OCDE pasa de 0.476 a 0.282 puntos antes y después de transferencias. Esto permite intuir que los mecanismos que contribuyen a reducir la desigualdad tienen poca incidencia en nuestro país, que pueden ser una política fiscal regresiva y programas sociales poco eficientes.

La pobreza multidimensional, que va más allá de solo medir la pobreza del ingreso, es un factor fundamental que contribuye a evaluar y diseñar políticas públicas eficientes para mejorar el nivel de vida de los hogares. Su medición se apoya en los resultados de la ENIGH. A pesar de que  los cambios metodológicos que se llevaron a cabo impiden realizar un cálculo comparable con cifras previas, el INEGI presentó el Modelo Estadístico 2016 para la continuidad del MCS-ENIGH, “cuyo objetivo es proveer a los usuarios de la información con los insumos necesarios para la medición de la pobreza multidimensional, de tal manera que se mantenga consistencia con los resultados de la serie bienal 2008-2014”.

Con este modelo, el CONEVAL que es el encargado de medir la pobreza en México, pudo actualizar la serie sobre la evolución de la pobreza y presentarla hasta 2016. Los resultados indican que en ese año el porcentaje de la población en situación de pobreza fue de 43.6%, nivel inferior al 46.2% del 2014 y el más bajo desde 2010. Esto significó que en términos absolutos, la población en situación de pobreza disminuyera en 1.9 millones de personas.

El análisis del CONEVAL considera que parte de la disminución en los niveles de pobreza se explica por el efecto de las bajas tasa de inflación en el periodo del levantamiento de la encuesta, a lo que también se puede incluir el efecto que pudo tener la homologación de las zonas geografías del salario mínimo.

Sin embargo, preocupa que, siguiendo este razonamiento, los niveles de pobreza hayan vuelto a aumentar en este año y posiblemente en el siguiente, respondiendo al efecto que sobre el poder adquisitivo de las familias tendrá el repunte de la inflación, que en agosto se ubicó en 6.66%, la más alta en los últimos 16 años.

A pesar de que prácticamente todos los indicadores de pobreza tuvieron mejoras, es evidente que los niveles de desigualdad siguen siendo elevados, por lo que es fundamental hacer esfuerzos adicionales, principalmente en materia de la eficiencia del gasto público, que es lo que se espera que contenga el Presupuesto de Egresos 2018. Es importante tener en cuenta que el presupuesto de egresos es el principal instrumento de políticas públicas, toda vez que recoge las prioridades del país.

Hay que tener presente que los dos principales factores para reducir la pobreza son: mantener una inflación baja y la creación de empleo.

toma valores de entre 0 y 1, donde un valor que tiende a 1 refleja mayor desigualdad en la distribución del ingreso. Por el contrario, si el valor tiende a cero, existen mayores condiciones de equidad.

De acuerdo con los resultados de la encuesta, en 2016 el coeficiente de Gini antes de transferencias tuvo un valor de 0.499 puntos, en tanto que después de transferencias su valor fue de 0.448, es decir solo 0.051 puntos, lo que puede ser preocupante si se considera que la diferencia entre estos dos niveles puede reflejar hasta qué punto la política fiscal y social tienen la capacidad de corregir la desigualdad. A manera de comparación, el Gini promedio de los países de la OCDE pasa de 0.476 a 0.282 puntos antes y después de transferencias. Esto permite intuir que los mecanismos que contribuyen a reducir la desigualdad tienen poca incidencia en nuestro país, que pueden ser una política fiscal regresiva y programas sociales poco eficientes.

La pobreza multidimensional, que va más allá de solo medir la pobreza del ingreso, es un factor fundamental que contribuye a evaluar y diseñar políticas públicas eficientes para mejorar el nivel de vida de los hogares. Su medición se apoya en los resultados de la ENIGH. A pesar de que  los cambios metodológicos que se llevaron a cabo impiden realizar un cálculo comparable con cifras previas, el INEGI presentó el Modelo Estadístico 2016 para la continuidad del MCS-ENIGH, “cuyo objetivo es proveer a los usuarios de la información con los insumos necesarios para la medición de la pobreza multidimensional, de tal manera que se mantenga consistencia con los resultados de la serie bienal 2008-2014”.

Con este modelo, el CONEVAL que es el encargado de medir la pobreza en México, pudo actualizar la serie sobre la evolución de la pobreza y presentarla hasta 2016. Los resultados indican que en ese año el porcentaje de la población en situación de pobreza fue de 43.6%, nivel inferior al 46.2% del 2014 y el más bajo desde 2010. Esto significó que en términos absolutos, la población en situación de pobreza disminuyera en 1.9 millones de personas.

El análisis del CONEVAL considera que parte de la disminución en los niveles de pobreza se explica por el efecto de las bajas tasa de inflación en el periodo del levantamiento de la encuesta, a lo que también se puede incluir el efecto que pudo tener la homologación de las zonas geografías del salario mínimo.

Sin embargo, preocupa que, siguiendo este razonamiento, los niveles de pobreza hayan vuelto a aumentar en este año y posiblemente en el siguiente, respondiendo al efecto que sobre el poder adquisitivo de las familias tendrá el repunte de la inflación, que en agosto se ubicó en 6.66%, la más alta en los últimos 16 años.

A pesar de que prácticamente todos los indicadores de pobreza tuvieron mejoras, es evidente que los niveles de desigualdad siguen siendo elevados, por lo que es fundamental hacer esfuerzos adicionales, principalmente en materia de la eficiencia del gasto público, que es lo que se espera que contenga el Presupuesto de Egresos 2018. Es importante tener en cuenta que el presupuesto de egresos es el principal instrumento de políticas públicas, toda vez que recoge las prioridades del país.

Hay que tener presente que los dos principales factores para reducir la pobreza son: mantener una inflación baja y la creación de empleo.

MÉXICO 

De acuerdo con cifras desestacionalizadas publicadas por el INEGI, la actividad industrial inició el segundo semestre del año con un debilitamiento importante, a pesar de algunas opiniones que consideran que la actividad productiva del país ha comenzado a  mejorar. Durante julio la producción industrial registró una caída mensual de 1.0%, que fue la más pronunciada desde mayo del 2015. Este comportamiento de la producción tuvo su origen principalmente en el descenso de 2.1% en la actividad de la construcción, dentro de la cual la mayor incidencia provino del desplome de 5.5% en la edificación. La minería y la generación eléctrica, agua y distribución de gas también tuvieron una aportación negativa al registrar caídas mensuales de 1.4% y 0.3%, respectivamente. Por el contrario, la industria manufacturera creció 0.3%, apoyada en buena medida por el favorable desempeño que recientemente ha tenido la actividad exportadora. del país.

En términos anuales, en julio la producción industrial del país resultó 1.5% menor a la del mismo mes del año pasado, lo que significó su mayor descenso desde junio del 2013.

ESTADOS UNIDOS 

El Departamento del Trabajo informó que durante agosto los precios al consumidor tuvieron una alza de 0.4%, avance similar al del mes pasado y una décima por arriba del pronóstico del mercado. Este resultado respondió principalmente al repunte de 2.8% en el rubro de energía, donde resaltó el incremento de 6.3% en el precio de las gasolinas. Por su parte, el rubro de alimentos tuvo un aumento de 0.1% en el mes. Al excluir energía y alimentos, el indicador de precios subyacente tuvo una alza de 0.2%. Respecto al mismo mes del año pasado, la inflación general fue de 1.9%, mientras que la inflación anual subyacente fue de 1.7%. El incremento anual de los precios al consumidor podría impulsar al mercado a considerar con más detenimiento la posibilidad de otra subida de tasas de interés antes de finalizar el año.

Por su parte, el Census Bureau señaló que durante julio las ventas al menudeo tuvieron un incremento mensual de 0.6%, porcentaje que superó tanto el avance de 0.3% del mes previo como el pronóstico del mercado que anticipaba un avance de 0.1%. Este comportamiento reflejó en buena medida el alza de 1.2% tanto en las ventas de automóviles y autopartes, como en las de materiales de construcción y equipos de jardinería. Excluyendo autos y autopartes, las ventas minoristas tuvieron un avance de 0.5%.

El reporte de la Reserva Federal indica que durante agosto la producción industrial se contrajo 0.9%, comportamiento que además de representar su primera caída en los últimos siete meses, contrasta con el pronóstico del mercado que anticipaba un incremento de 0.2%. El mayor descenso se observó en la producción de servicios públicos que cayó en el mes 5.5%, debido a la reducida demanda de aire acondicionado como consecuencia de temperaturas inusualmente moderadas. Por su parte, la minería se redujo 0.8% y la actividad manufacturera 0.3%. En términos anuales la producción industrial creció 1.5%.

 

Centro de Estudios Económicos del Sector Privado

www.ceesp.org.mx

 

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