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Económico y Financiero

CEESP: Cautela en las expectativas

CEESP: Cautela en las expectativas
marzo 05
08:56 2018

Mientras que la atención se centra en el “reality show” en que se ha convertido el periodo electoral de nuestro país, la actividad económica muestra signos de debilitamiento ante un entorno en el que se conjugan factores externos e internos que pueden limitar un ritmo de crecimiento mayor en los próximos años.

El nerviosismo por factores como la reforma fiscal de los Estados Unidos y la renegociación TLCAN por un lado y la preocupación por la volatilidad cambiaria, los altos niveles de inflación, la constante precarización del mercado laboral y el resultado de las elecciones presidenciales, por otro, han propiciado cierta inquietud en la percepción de los especialistas, que con base en un entorno como este no anticipan un mejor desempeño de la economía al menos en los siguientes tres años.

De acuerdo con los resultados de la encuesta de expectativas realizada por el Banco de México durante febrero, el promedio del pronóstico de crecimiento del PIB de los especialistas del sector privado, si bien mejoró modestamente para los años del 2018 al 2020, se mantiene en niveles incluso por debajo del promedio de crecimiento de los primeros cinco años del sexenio (2.5%). Evidentemente esto no es una buena noticia.

La pérdida de poder adquisitivo que han generado los altos niveles de inflación ya comienza a reflejarse en una debilidad del consumo, que hasta ahora se ha mantenido como la principal fuente de crecimiento, situación que puede agudizarse ante un escenario en el que se requerirá más tiempo para que el ritmo de crecimiento de los precios regrese al rango estimado del Banco de México (3% +/ 1 punto porcentual).

El pronóstico de los especialistas ubica la inflación por arriba del 4% para finales de este año y de 3.63% tanto para el 2019 y 2020, lo cual anticipa que seguirán las presiones sobre el ingreso real de las familias.

Además del debilitamiento de los principales indicadores macroeconómicos, existe la preocupación por otros temas que pueden tener una incidencia negativa en la actividad económica del país. En la encuesta más reciente, el Banco de México integró tres factores más a la lista que se considera pueden inhibir el ritmo de crecimiento de la economía, uno de los cuales se refiere a la política sobre comercio exterior que, de acuerdo con la percepción de los especialistas, puede ser el principal limitante del crecimiento. A este le siguieron en importancia como factores negativos, la incertidumbre política interna, debido el complejo entorno que se ha generado en la campaña electoral, así como los problemas de seguridad pública que aquejan a prácticamente todas las entidades del país, generando costos importantes para la actividad productiva.

Más allá de las promesas de campaña en las que se han resaltado temas como programa de becas, ingreso básico universal o un registro nacional de necesidades, se requiere de políticas económicas que aceleren el ritmo de crecimiento económico y el bienestar de los hogares. Ya hemos mencionado que la mejor manera de combatir la pobreza es la generación de empleos bien remunerados, lo cual será posible una vez que se consolide un ambiente que incentive la inversión productiva. En este caso es fundamental una política tributaria y de gasto público equitativa, eficiente y transparente, acompañada de un sólido estado de derecho que contribuya a erradicar la corrupción e impunidad en busca de un ambiente seguro y con libertades para todos.

La opinión de los especialistas considera que el ambiente actual no es el idóneo, ya que el 80% de respuestas recogidas en la encuesta del Banco de México indica que tomando en cuenta el entorno económico-financiero actual, la economía no está mejor que hace un año. En este contexto, cerca del 50% de las respuestas consideran que no es un buen momento para invertir.

Por otra parte, un tema que no quisiéramos dejar pasar se refiere a la claridad y transparencia con la que se debe dar a conocer la información económica.

Recientemente la Secretaría de Economía informó en comunicado de prensa, con base en cifras preliminares, que durante el 2017 entraron al país 29,695.0 millones de dólares (md) por concepto de inversión extranjera directa (IED), cifra que superó en 11.1% el monto preliminar del 2016 que fue de 26,738.6 md.

Sin embargo, los cuadros estadísticos que muestra el reporte se refieren a cifras revisadas, en las que se observa una IED de 29,755.1 md, de tal manera que pareciera que el flujo de recursos que entraron al país durante el año pasado fue menor en 0.2%. No obstante, la corrección continua de los datos como consecuencia de la actualización de las notificaciones que se reportan con rezago al RNIE, sin duda elevarán el dato de 2017 y finalmente mostrará un mayor aumento al compararse con cifras revisadas en los siguientes trimestres.

En su metodología sobre las cifras de IED, la Secretaría de Economía señala que “las cifras son preliminares debido a que algunas notificaciones al RNIE se presentan con cierto rezago con respecto a las fechas en las que se realizaron las inversiones. Es por ello que las cifras trimestrales de IED son actualizadas en cada informe trimestral y estas actualizaciones pueden afectar todo el periodo desde 1999. De esta manera, la cifra reportada como IED realizada en un periodo determinado no es definitiva, ya que ésta se actualiza posteriormente en la medida en que el RNIE recibe las notificaciones del resto de las inversiones realizadas en dicho periodo. El BD4 (Benchmark Definition of Foreign Direct Investment. Cuarta edición 2008 de la OCDE) contempla y recomienda llevar a cabo estas actualizaciones para todos los países que siguen su metodología. Cabe señalar que las actualizaciones más sustanciales se producen en los trimestres más recientes y tienden a disminuir considerablemente en los trimestres más antiguos. Para efectos prácticos, las cifras pueden considerarse definitivas después de 12 trimestres de actualización.

Con base en esta descripción, se puede suponer que la cifra que se revisará para 2017 seguramente mostrará una cifra más alta que la preliminar, lo que confirmará que nuestro país sigue siendo un atractivo para el capital extranjero.

En este reporte, la Secretaría de Economía presenta de manera clara y transparente las diferencias en las cifras, lo que contribuye a evitar malas interpretaciones y escenarios erróneos. La calidad de la información que se presenta es fundamental para plantear políticas públicas eficientes que impulsen el crecimiento económico.

MÉXICO 

El debilitamiento del poder adquisitivo de los hogares a lo largo de todo 2017, como resultado del efecto proveniente del rápido aumento de la inflación, se reflejó en una rápida tendencia descendente del consumo. Cifras desestacionalizadas del INEGI indican que durante diciembre del 2017 las ventas al menudeo de establecimientos comerciales registraron una disminución mensual de 0.5%, lo que llevó a que en términos anuales cerrara el año con una caída de 1.2%, con lo que sumó cuatro meses consecutivos a la baja. La baja mensual del indicador respondió al efecto generado por la caída en cinco de los nueve segmentos que lo integran, destacando la disminución de  10.8% en las ventas exclusivamente a través de Internet, y catálogos impresos, televisión y similares, seguida de la caída de 2.3% tanto en el rubro de tiendas de autoservicio y departamentales, como de enseres domésticos, computadoras, artículos para la decoración de interiores y artículos usados.

El indicador del sector servicios también se debilitó en diciembre pasado al mantenerse sin cambio respecto al mes previo, lo que propició que en diciembre su tasa de crecimiento anual se ubicara en 4.7%, después de haber aumentado 5.3% en noviembre. Los resultados indican que cinco de los nueve rubros que integran el indicador general registraron variaciones mensuales negativas, resaltando la baja de 12.1% en el segmento de servicios de esparcimiento, culturales y deportivos, y otros servicios recreativos, seguido de las caídas de 2.8% en el rubro de información en medios masivos y de 2.5% en servicios profesionales, científicos y técnicos.

En materia de desocupación y empleo, los resultados muestran un buen inicio de año. Las cifras desestacionalizadas del INEGI indican que en enero la tasa de desocupación representó 3.4% de la población económicamente activa, porcentaje similar al del mes previo y una décima de punto porcentual menor a la del mismo mes del año pasado. Por su parte, la tasas de subocupación representó 6.8% de la población ocupada, menor tanto a la del mes previo como a la el año anterior. No obstante, la precarización del mercado sigue presente. Con base en cifras originales, la tasa de condiciones críticas de ocupación se ubicó en 15.1%, cuatro décimas más a la de enero del 2017.

A pesar del complejo entorno que se anticipa para el presente año, la opinión de algunos directivos empresariales comienza a reflejar mejores expectativas. En este tema, durante febrero el indicador de confianza empresarial del sector manufacturero se ubicó en 50.5 puntos, lo que además de representar un avance de 0.3 puntos respecto al mes previo, acumuló dos meses consecutivos por arriba del umbral de los 50 puntos, lo cual no se veía desde finales del 2015. Por su parte, el indicador de confianza del sector construcción fue de 45.4 puntos, que aun cuando superó en 0.9 décimas el dato previo, acumuló 37 meses ininterrumpidos por debajo del umbral de los 50 puntos. Por su parte, el sector el sector comercio mantuvo su escepticismo al registrar una disminución de 0.9 puntos en su indicador de confianza empresarial para ubicarlo en 46.0 puntos, con lo que además de sumar cuatro meses con diferencias negativas, acumuló 39 meses por debajo del umbral de los 50 puntos.

En enero el valor total de las exportaciones de mercancías fue de 30,730.1 millones de dólares (md), lo que significó un incremento anual de 12.5%, con lo que se acumularon quince meses consecutivos con resultados al alza. Las exportaciones petroleras crecieron 24.15%, debido a la mejora en la evolución de los precios del petróleo, así como a un aumento en la plataforma de exportación de crudo. Las exportaciones no petroleras aumentaron 11.60%, impulsadas por el incremento de 20.9% en las ventas agropecuarias, así como por el alza de 60.7% en las  extractivas y 10.5% en las manufactureras. Por su parte, el valor total de la importación de mercancías creció 14.1% anual. La importación de bienes de consumo aumentó 16.9%, la de bienes de intermedios 13.0% y la de bienes de capital se elevó 18.8%. El resultado del intercambio comercial durante enero fuera deficitario en 4,408.3 md, que fue el saldo negativo históricamente más elevado para un mes desde que inició la serie en 1980.

ESTADOS UNIDOS 

En su segunda estimación, el Departamento de Comercio informó que en el cuarto trimestre del 2017 el PIB creció 2.5%, porcentaje que si bien coincide con la estimación del mercado, resulta ser una décima de punto porcentual inferior a la estimación preliminar. En el reporte se señala que no hubo revisiones significativas en las contribuciones al avance del PIB. El mayor ajuste y que fue la principal causa de la corrección al indicador general, fue la revisión de la contribución del cambio de inventarios, que pasó de una cifra negativa de 0.67 puntos a una de 0.70 puntos porcentuales. La contribución del gasto en consumo personal y de las exportaciones netas se mantuvo sin cambios. En tanto que la contribución de la inversión doméstica privada bruta pasó de 0.60 a 0.59 puntos porcentuales y la del gasto público disminuyó de 0.50 a 0.49 puntos porcentuales.

El Departamento de Comercio también informó que en enero el ingreso personal aumentó 0.4%, cifra similar a la del mes previo pero una décima por arriba del pronóstico del mercado. Este comportamiento respondió en buena mediada al incremento de 0.5% en los sueldos y salarios, que superó en dos décimas de punto la expectativa del mercado. Por su parte, el gasto en consumo personal se elevó 0.2%, cifra similar a la estimada por el mercado. De esta manera, la tasa de ahorro personal pasó de 2.5% en diciembre a 3.2% en enero.

Por su parte, el Departamento de Vivienda y desarrollo Urbano informó que en enero la venta de casas nuevas, a tasa anual ajustada, fue de 593 mil unidades, cifra significativamente inferior a las 645 mil viviendas que anticipaba el mercado. Respecto al mes previo, esto significó una disminución de 7.8%. En términos anuales esto significó una caída de 1.0%. Por región las veta de casas nuevas tuvo un avance mensual en el medio oeste (15.4%) y en el oeste (1.0%), pero cayeron en el noreste (33.3%) y en el sur (14.2%).  Asimismo, el precio de venta promedio aumentó 2.5% anual al pasar de 315,200 a 323,000 dólares.

Centro de Estudios Económicos del Sector Privado

www.ceesp.org.mx

 

 

 

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