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CEESP: Aumenta la percepción de inseguridad

CEESP: Aumenta la percepción de inseguridad
abril 23
07:49 2018

En diversas ocasiones el CEESP ha señalado que un aspecto fundamental de las acciones que se deben instrumentar para lograr un ambiente en el que personas y empresas puedan desarrollarse eficientemente, es la fortaleza de las instituciones que se encargan de garantizar tanto la operación de la actividad productiva del país, como del bienestar de las familias.

Esta debe ser una acción que debería estar en la agenda de cualquier propuesta que considere como objetivo principal el crecimiento económico, el bienestar de las familias y la erradicación de la corrupción, impunidad e inseguridad.

La confianza y seguridad de todos los agentes económicos en instituciones que garanticen un entorno de libertades para desarrollarse eficientemente, son aspectos que en algún momento pueden definir la evolución de la inversión y el consumo, que son fundamentales para el fortalecimiento de la estabilidad macroeconómica.

Recientemente el INEGI publicó los resultados de la Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental (ENCIG) 2017, que “ofrece información sobre la satisfacción de la población de 18 años y más en los siguientes temas: acerca de los servicios públicos básicos y bajo demanda; contiene datos sobre experiencias en la realización de pagos, trámites, solicitudes de servicios públicos y otro tipo de contactos con autoridades, y también ofrece información sobre la percepción y experiencias de corrupción que sufrió la población al realizar algún trámite ante servidores públicos”

Los datos muestran algunos avances respecto a la encuesta previa (2015), aunque siguen reflejando un grado importante de insatisfacción en diversos temas.

En materia de servicios públicos básicos y servicios públicos bajo demanda, el porcentaje general de satisfacción fue de 45.5%, dos puntos porcentuales por arriba del registro previo. Al interior de estos, la mayor satisfacción se observó en los servicios de educación pública universitaria (82.2%), suministro de energía eléctrica (76.3%) y autobús de tránsito rápido, que es aquel que cuenta con un carril confinado y puntos de ascenso y descenso determinados (74.9%). Sin embargo, en cuanto a los servicios de policía, el porcentaje de satisfacción fue de solo 23.8% y en cuanto a la situación de calles y avenidas fue de 23.7%. El transporte público masivo de motor, donde se concentra el autobús, van, combi o microbús, reportó un porcentaje de 31.3%.

No obstante, el elevado grado de impunidad que prevalece en el país y que en buena medida estimula los niveles de delincuencia, es la razón principal de que la población continúe considerando la inseguridad como el principal factor de preocupación. Durante 2017 el 73.4% de la población mayor de 18 años, así lo consideró, 7.3 puntos porcentuales más que el porcentaje reportado en la encuesta previa (2015).

La corrupción, que tiene una relación importante con el tema de impunidad e inseguridad fue el segundo factor de preocupación, de acuerdo con el 56.7% de la población, porcentaje que superó en 5.8 puntos porcentuales el dato anterior. Esto implica que los esfuerzos de las autoridades para combatir estos problemas no han sido suficientes, lo cual se refleja en el hecho de que el 59% de la población haya tenido experiencias de corrupción en el contacto con autoridades de seguridad pública. Lo preocupante es que este factor de preocupación fue el de mayor prevalencia en 27 entidades federativas del país. Obviamente, la confianza en las autoridades responsables de la seguridad deja mucho que desear.

Más recientemente, el INEGI dio a conocer los resultados de la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) en la que indica que, para marzo de este año, 76.8% de la población de 18 años y más consideró que vivir en su ciudad es inseguro, esto es 3.9 puntos porcentuales más que en igual mes del año pasado.

La inseguridad que perciben las personas en las ciudades que habitan es sumamente preocupante y mucho de ello tiene su origen en los nivele de corrupción e impunidad, pero también en la desconfianza en las instituciones encargadas de proveer los servicios de seguridad, especialmente de manera local, ya que solo el 38.8% de la población mayor de 18 años percibió como “muy o algo efectivo” el desempeño de las labores de la policía municipal y 42.7% opinó de la misma manera sobre la actuación de la policía estatal. Esto puede responder a que son las más susceptibles de enfrentar problemas de corrupción, lo que estaría en línea con los resultados de la ENCIG, en cuanto al elevado porcentaje de población que ha tenido experiencias de corrupción con autoridades de seguridad pública. Evidentemente las mejores calificaciones se concentraron en la percepción de las labores de la Marina, el Ejercito, la Gendarmería y la Policía Federal.

En este contexto, no es extraño ver ciudades en las que la percepción de inseguridad es cercana a 100%. De acuerdo con los resultados de la ENSU, en marzo la ciudad con la percepción más negativa en cuanto a inseguridad fue la Región Oriente de la CDMX, en donde el 96.7% de la población mayor de edad consideró inseguro vivir. Le siguió Coatzacoalcos con 94.8%, Fresnillo 94.7%, la Región Norte de la CDMX 94.0%.

Por el contrario, de las ciudades donde la percepción de inseguridad es menor resalta Mérida con un porcentaje de opinión de 29.9%, Saltillo con 33.5% y Los Cabos con 38.8%.

La inseguridad que percibe la población es un claro indicador del ineficiente trabajo que han realizado las instituciones encargadas de la seguridad del país, tanto a nivel federal como local.

Los candidatos a la presidencia deben tener presente que el bienestar de los hogares debe ser el principal objetivo de cada una de sus propuestas. Combatir la inseguridad dejó de ser un objetivo hace tiempo para convertirse en una necesidad indiscutible e inaplazable. La desconfianza generalizada de los agentes económicos puede llevar a serios problemas la actividad productiva del país, toda vez que se ahuyenta la inversión y se limita el consumo.

Las políticas a seguir en este tema deben ser contundentes e inmediatas. El nivel de delincuencia se mantiene en niveles inaceptables, aun cuando las autoridades anunciaron que febrero fue el mes menos violento en los últimos seis meses, y que existe la expectativa de que marzo seguirá con esa tendencia. No obstante, es pronto para anticipar un comportamiento de este tipo, ya que en los primeros meses del 2017 se vio una dinámica similar, ya que de enero a febrero de ese año los indicadores de violencia mostraron una disminución, para repuntar significativamente en marzo.

No se puede asegurar que esto se repita, pero tampoco es tan factible que suceda lo contrario cuando vemos la percepción de la población en materia de inseguridad. Hay que considerar que la ENSU se llevó a cabo en la primera quincena de marzo.

MÉXICO 

A pesar de la moderación en su ritmo de crecimiento en los meses recientes, la industria manufacturera se ha mantenido como una importante fuente de generación de empleos. De acuerdo con el reciente informe del INEGI, durante febrero el personal ocupado en esta actividad registró un incremento mensual de 0.3%, lo que permitió que en términos anuales mostrara un avance de 3.0%.

Esto contribuyó para que las horas hombre trabajadas se incrementaran a una tasas mensual de 0.5%, de tal manera que respecto a febrero del año pasado estas se incrementaron en 3.3%.

La disminución en el ritmo del incremento de los precios al consumidor a partir de enero pasado, permitió una modesta mejora en el poder adquisitivo de los salarios, de tal manera que esto contribuyó para que las remuneraciones medias reales en el sector manufacturero aumentaran 0.5% durante febrero, lo que en términos anuales se convirtió en un incremento de 0.8%, después de haber iniciado el año con variaciones negativas en ambos casos.

ESTADOS UNIDOS 

El Departamento de Comercio informó que, después de tres meses consecutivos con variaciones negativas, en marzo las ventas al menudeo tuvieron un repunte de 0.6%, cifra que también superó la expectativa del mercado que anticipaba un avance de 0.4%. Durante marzo el aumento de 2.0% en las ventas de vehículos automotores fue el avance más representativo dentro del indicador general, seguido del incremento de 1.4% en las ventas de tiendas de salud y cuidado personal. Por el contrario, las mayores caídas en ventas se reportaron en artículos deportivos (-1.8%), accesorios de vestimenta y ropa (-0.8%), materiales de construcción (-0.6%) y ventas de estaciones de gasolina (-0.3%).

Por otra parte, la Reserva Federal señaló que durante marzo la producción industrial aumentó 0.5%, superando el pronóstico de 0.3%, que anticipaba el mercado. La producción manufacturera aumentó 0.1% en marzo, muy por debajo del avance de 1.5% que reportó un mes antes. Este comportamiento respondió a que la fabricación de productos duraderos aumentó solo 0.4%, mientras que la fabricación de no duraderos disminuyó 0.3%. La producción minera se elevó 1.0% después de haber aumentado 2.9% en febrero. Por su parte, la producción de servicios públicos creció 3.0%, después de haber disminuido 5.0% en febrero. Respecto a marzo del año pasado, la producción industrial se elevó 4.3%.

Cifras del Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano indican que en marzo, con base en cifras ajustadas estacionalmente a tasa anual, se inició la construcción de 1.319 millones de viviendas, lo que significó un incremento mensual de 1.9%. Respecto a marzo del 2017 el avance fue de 10.9%. Asimismo, los permisos de construcción aumentaron 2.5% en el mes al sumar 1.354 millones, que en comparación con al año pasado representó un aumento de 7.5%.

Centro de Estudios Económicos del Sector Privado
www.ceesp.org.mx

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