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Económico y Financiero

CEESP: Análisis Económico Ejecutivo

CEESP: Análisis Económico Ejecutivo
mayo 07
12:25 2018

Aciertos y fracasos

El jueves pasado el CEESP presentó la segunda edición del foro “True Economic Talks”, como el espacio para definir e influir positivamente en las políticas públicas que son fundamentales para preservar la estabilidad macroeconómica, fortalecer el poder adquisitivo de las familias y promover e inducir la inversión y el crecimiento económico.

La importancia de este espació crece cuando sabemos que en nuestro país existen importantes riesgos y retos internos que se deben afrontar decididamente, para lo cual es fundamental también conocer aquellas experiencias de “aciertos y fracasos” en otros países que nos permitan identificar las políticas públicas más idóneas, sobre todo en un periodo electoral durante el cual se suelen plantear propuestas que probadamente han llevado a diversos países al fracaso, o por el contrario establecer líneas de acción que nos permitan plantear escenarios de largo plazo que aseguren un mayor ritmo de crecimiento y bienestar en un ambiente de estado de derecho.

Para ello convocamos a una serie de expertos internacionales que nos compartieron sus experiencias en cuanto a políticas exitosas y fallidas que han determinado la situación actual de diversos países, así como para orientarnos en cuanto a los siguientes pasos para integrarnos a la era tecnológica con mayor eficiencia para toda la actividad económica.

Esto sin duda nos permite valorar la relevancia de garantizar la continuidad de los avances que se han logrado en nuestro país, sin perder de vista las implicaciones de la situación mundial y geopolítica para nuestra economía.

Un aspecto en el que hubo una coincidencia en todos los paneles que se presentaron, fue lo peligroso que resulta el populismo en una contienda electoral, sobre todo cuando las propuestas que se hacen con el objetivo de lograr la victoria se relacionan con temas que polarizan la relación entre diferentes grupos de la sociedad. Se debe tener en cuenta que el populismo se apoya en aspectos como el descontento de la población con las autoridades en turno por temas de incumplimiento de promesas de campaña o por el enojo generado por actos de latrocinio de autoridades gubernamentales, así como con el sector empresarial acusado de limitar el crecimiento y el bienestar de la población.

Evidentemente estos temas pueden ser utilizados con mucha efectividad para generar un ambiente de descontento de tal magnitud, que cualquier propuesta que ofrezca un alivio a estas supuestas prácticas tiende a ser bien visto por los electores. Sin embargo, no todo lo que se ofrece es favorable. Por ejemplo, la fijación de precios que se ha ofrecido como una propuesta de beneficio para los que menos tienen generalmente significa un efecto contrario, ya que genera un desequilibrio importante de los mercados, propiciando una caída en la inversión, escasez, incrementos considerables en el gasto público para su financiamiento y evidentemente un repunte de la deuda pública. Los más privilegiados por el control de los precios de los productos serán aquellos que mayor capacidad de compra tienen. Los principales beneficiarios de este proceso nunca serán los grupos de menos recursos.

Las experiencias en este tema son claras. El gobierno de Argentina, por ejemplo, llegó a pagar 5 puntos del PIB en subsidios generalizados. En México también se cuenta con experiencias negativas, ya que en el caso específico de los subsidios a la gasolina y al diesel, el costo para el gobierno durante los años 2007-2014 fue de 871 mil millones de pesos (mmp), beneficiando al 30% más rico del país, que es el grupo de mayor capacidad de consumo.

Aunado a esto, las propuestas de crear nuevos programas asistenciales aumentarán la necesidad de recursos públicos adicionales que, dada la coyuntura, tendrán que financiarse a través de deuda.

Eliminar la corrupción no necesariamente significa que el gobierno federal recuperará los recursos suficientes para financiar sus necesidades, como lo afirma uno de los candidatos presidenciales, toda vez que el costo económico real de la corrupción e inseguridad, que según algunos cálculos puede llegar a representar hasta 15 puntos del PIB, recae en los hogares y las empresas, que son los que tienen que canalizar mayores recursos para solventar estos temas.

El populismo es un arma muy eficiente para incidir en la percepción de las personas, pero también lo es para denostar el prestigio de instituciones o sectores.

Durante la campaña presidencial seguimos escuchando todo tipo de argumentos con la intención de acrecentar la intención de votos y polarizar cada vez más la relación entre los diversos sectores. En la búsqueda de consolidar la aceptación de la población en edad de votar, ahora se inició una lucha directa contra el sector privado, haciéndolo parecer como un ente negativo para el “pueblo”, definido como el conjunto formado por personas que pertenecen a las clases sociales de menor poder adquisitivo. Desprestigiar los avances provenientes del sector privado solo abona a la incertidumbre.

En México, igual que en la generalidad de las economías occidentales en donde predomina el mercado como mecanismo de asignación de recursos, la producción de bienes y servicios, la generación de riqueza proviene fundamentalmente de la actividad del sector privado.

A excepción del 2009 como consecuencia de la crisis económica, la contribución del sector privado en la actividad productiva se ha incrementado año con año desde 2003, cuando inicia la serie del INEGI a precios del 2013. Las cifras indican que de generar el 77.1% del valor agregado de la economía en ese año, en el 2016 esta proporción se elevó a 82.6%.

El hecho de que el crecimiento económico provenga principalmente del sector privado hace indispensable fortalecer las reformas estructurales, de tal manera que permitan realizar más eficientemente su actividad. Hay que considerar que de esto depende el bienestar de la población una vez que se impulsa la creación de empleos.

Esta superioridad en la generación de valor agregado de la economía resalta la fuerza del sector privado como generador de empleos. De acuerdo con las cifras del Sistema Nacional de Cuentas Nacionales, el 85% de los puestos de trabajo dependientes de la razón social los genera el sector privado. Obviamente esto ha sido reflejo también del hecho de que, de la inversión total en el país, también el 85% proviene del sector privado. Su importancia se extiende a las finanzas públicas, ya que aporta el 96% de la recaudación total por concepto de impuesto de la renta, equivalente a la tercera parte del total de ingresos del sector público.

Es evidente que no podemos arriesgarnos a instrumentar políticas que han contribuido a fracasos en diversos países, incluido México. Debemos tener en cuenta que poco más de 50 millones de personas sufren algún grado de pobreza y el 41% de la población tiene un ingreso insuficiente para cubrir la canasta alimentaria. A pesar de un alto gasto público y de un gran endeudamiento, pero prácticamente con una inversión pública nula.

La tendencia política que dice defender los intereses y aspiraciones del pueblo generalmente sobrepone su atención en el corto plazo, a expensas del largo plazo. Es decir, que todas las promesas de campaña podrían quedar olvidadas al concluir el proceso electoral.

Es claro que el descontento social ha dado fuerza a esas promesas de campaña que  prometen justicia a las familias. Se puede decir que es tal el desánimo, que los planteamientos de división y de respuestas sencillas y simplistas crean emociones de esperanza. Sin embargo, mientras en otros países en los que han pasado por economías de ficción, y habiendo creado problemas que están tratando de dejar en el pasado, en México, ese ambiente y los altos costos del populismo se está  convirtiendo en el principal mecanismo de una campaña.

Las políticas que no están fundadas en lograr más inversión para emplear más gente, para producir más, tener más producto que distribuir y sí, para distribuirlo mejor, las que no están fundadas en la realidad económica y social del país, caen de nuevo en simulación, en mayor deuda, en corrupción, en asistencialismo y finalmente en despilfarro de los recursos y peor aún, en inflación y escasez. De ahí la importancia de tener propuestas realistas, consistentes con una estrategia no inflacionaria y que no pongan en riesgo el poder adquisitivo de la gente.

No hay soluciones tan sencillas como bajar sueldos de burócratas, que además de seguir deteriorando el capital humano de nuestro gobierno, los ahorros son absolutamente insuficientes. Es cierto que hay carencias y hay corrupción, sí, pero habría que hacer propuestas realistas, no populistas y promesas vagas.

México 

De acuerdo con la estimación preliminar del INEGI, durante el primer trimestre del presente año el Producto Interno Bruto registró un avance de 1.1%, lo que significó su mejor desempeño en los últimos seis trimestres. Este resultado respondió principalmente al avance trimestral de 1.2% en el sector servicios. El sector manufacturero, el segundo con mayor incidencia en el producto total, tuvo un repunte de 0.7% en el trimestre, después de haber acumulado tres caídas consecutivas. Por su parte, el sector primario creció 0.8%. De acuerdo con estos resultados la actividad económica de México creció a una tasa anual de 2.4%, lo que pareciera anticipar un mejor entorno para el presente año. La tasa de crecimiento del sector terciario fue de 3.1% y la del primario 5.1%. Sin embargo, a pesar de su repunte trimestral, el sector secundario se mantuvo sin cambio respecto al mismo trimestre del año pasado.

Aun cuando el desempeño de la actividad económica del país muestra una modesta mejora, que parecería anticipar un crecimiento ligeramente mayor al estimado por los especialistas, la percepción de los directivos empresariales aún no considera suficiente este desempeño para fortalecer sus niveles de confianza. Las cifras del INEGI indican que en abril el indicador de confianza empresarial del sector comercio fue el que mejor respondió a la coyuntura al mostrar un avance mensual de 1.0 punto porcentual, que fue su mejor resultado en los últimos nueve meses. Le siguió el indicador del sector construcción con un avance mensual de 0.9 puntos. El indicador del sector manufacturero, por su parte, se mantuvo sin cambio. Si bien ninguno de los indicadores tuvo resultados negativos, sus comparaciones anuales mantuvieron una tendencia a la baja, de tal manera que el indicador del sector construcción aumentó solo 1.5 puntos, el del sector manufacturero 3.1 puntos y el del sector comercio 2 puntos.

 

Estados Unidos 

El Departamento de Comercio señaló que en marzo el ingreso personal tuvo una ganancia de 0.3%, porcentaje que si bien es similar al del mes previo, fue ligeramente menor al estimado por el mercado (0.4%). Por su parte, el gasto personal se elevó 0.4%, en línea con la estimación del mercado, después de que un mes antes se mantuviese sin cambio. De esta manera la tasa de ahorro personal bajó de 3.3% en febrero a 3.1% en marzo.

De acuerdo con el Census Bureau, durante marzo el gasto en construcción reportó una disminución de 1.7%, comportamiento que además de resultar contrario a la expectativa del mercado que anticipaba un avance de 0.5%, fue su primera variación negativa en los últimos 8 meses. Este resultado respondió a la caída de 3.5% en la construcción residencial y a la baja de 0.4% en la no residencial. En términos anuales el gasto total en construcción aumentó 3.6%, dentro del cual el gasto de la construcción pública se elevó 3.0% y el de la construcción privada 3.9%.

De acuerdo con el informe del Departamento del Trabajo, en abril la nómina no agrícola aumentó en 164 mil nuevos trabajadores, cifra inferior al pronóstico del mercado que anticipaba un aumento de 190 mil trabajadores, pero superior a los 135 mil personas contratadas un mes antes. En abril las nóminas del sector privado incluyeron a 168 mil nuevos trabajadores, cifra menor a los 193 mil estimados por el mercado. Se puede decir que este informe tuvo algunas sorpresas, entre las que destaca que la tasa de desempleo fue de 3.9%, porcentaje que es el más bajo desde diciembre del año 2000. La evolución de los indicadores de empleo y desempleo parecen anticipar que la Fed podría mantener sin cambio sus tasas de interés.

Centro de Estudios Económicos del Sector Privado 

www.ceesp.org.mx

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