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CEESP: Altibajos en el consumo

CEESP: Altibajos en el consumo
octubre 16
08:04 2017

Después del dinámico crecimiento que mostraron los indicadores de ventas de establecimientos comerciales durante 2015 y 2016, dando una señal de lo robusto del consumo de los hogares como fuente principal del crecimiento de la economía, a partir del inicio del presente año se observa un cambio de dirección hacia una clara disminución de su dinamismo.
Las cifras más actualizadas en cuanto a ventas de tiendas comerciales corresponden a las publicadas por la ANTAD, que indican que en septiembre su indicador de ventas a tiendas totales tuvo un crecimiento anual en términos reales de 2.8%, lo que si bien representó un ligero repunte después de un avance de 0.76% un mes antes, está muy por debajo de su nivel más alto registrado en julio del año pasado de 10.6%. Las ventas a tiendas iguales, por su parte, disminuyeron 0.7% lo que significó su quinto mes consecutivo a la baja.

Las cifras del INEGI también muestran una tendencia similar, aunque hasta julio, que es la cifra oficial más actualizada de las ventas al menudeo, no se observan aún datos negativos, pero si una clara tendencia a la baja.
Pero no solo los indicadores de ventas se debilitan, también el indicador del sector servicios muestra un comportamiento similar. Cifras desestacionalizadas del INEGI, indican que en julio el indicador de ingresos totales por la prestación de servicios tuvo un incremento anual de 3.5%, lo que significó su menor avance desde diciembre del 2014.

En su momento, el CEESP señaló que la evolución del consumo parecía estar respondiendo a eventos coyunturales que tenían que ver con el comportamiento de la inflación, las remesas familiares y las tasas de interés, entre otros, por lo que era probable que su dinamismo pudiera no mantenerse en el mediano y largo plazos. La evolución reciente de los indicadores, parecen confirmar esa situación.

Un elemento que tuvo importante influencia en el dinamismo del consumo durante 2015 y 2016 fue la favorable evolución del indicador general de precios al consumidor. La tendencia a la baja que mostró la inflación en ese lapso para ubicarse en sus niveles históricamente más bajos, contribuyó a mejorar el poder adquisitivo del salario, de tal manera que el incremento de los salarios contractuales mostraba ganancias reales de aproximadamente 2.0%.

Sin embargo, el repunte de la inflación a partir de principios del presente año comenzó a mermar la ganancia real de los salarios, de tal forma que según los datos de la Secretaría del Trabajo, el incremento salarial contractual presenta cifras negativas en los nueve primeros meses del año. Evidentemente, esto tiene una incidencia negativa en la capacidad de compra de las familias.

En cuanto a las remesas familiares y el tipo de cambio, las cifras del Banco de México muestran que durante el 2015 y especialmente durante 2016, el flujo de remesas provenientes del exterior aumentó de manera importante, de tal forma que tan solo en ese año ingresaron al país 26,993.3 millones de dólares, lo que representó la cifra históricamente más alta. Este dinamismo, aunado a la rápida depreciación del tipo de cambio que lo llevó de un valor cercano a 14.50 pesos por dólar a inicios del 2015 a uno ligeramente superior a 20 pesos al cierre del 2016, permitió que al hacer la conversión a pesos, el total de remesas del 2016 fuera 111,204.9 millones de pesos superior al de un año antes, monto que evidentemente se debió haber destinado al consumo.

Sin embargo, en lo que va del 2017, si bien las remesas han mantenido un comportamiento ascendente, el tipo de cambio se ha apreciado significativamente. De su punto más alto registrado el 11 de enero del presente año al cierre de agosto, el tipo de cambio se había apreciado 18.7%, lo que implica una disminución en la cantidad de remesas en pesos. En los primeros ocho meses del año las remesas sumaron 357.9 mil millones de pesos (mmp), monto superior en 36.0 mmp al del año anterior. No obstante, esta diferencia anual fue muy inferior a la de 65.9 mmp que se reportó en el mismo lapso del 2016. Además, si se elimina el efecto inflacionario, las remesas ya acumularon en agosto tres meses consecutivos con variaciones anuales negativas.

Un factor que contribuyó y lo sigue haciendo en la evolución del consumo es un modesto aumento de la población ocupada del país, lo que evidentemente ha generado un incremento de la masa salarial. No obstante, un aspecto que limita un impulso mayor en este contexto, es el hecho de que las contrataciones se siguen concentrado en puestos de trabajo con sueldos bajos, señal de que la precarización del empleo se mantiene y eso puede inhibir el consumo de los hogares. Esto aunado al efecto inflacionario sobre el poder adquisitivo.

La política monetaria es otro factor que en 2015 Y 2016 estimuló el consumo al mantener tasas de interés bajas, pero la rápida alza en las tasas durante este año ha comenzado a jugar en contra.

Es claro que factores que durante los dos años pasados estimularon el consumo, en lo que va del 2017 han jugado un papel contrario al contribuir a limitar la adquisición de bienes y servicios por parte de los hogares: una mayor inflación, apreciación del tipo de cambio y el aumento de las tasas de interés.

Sin embargo, la posibilidad de un repunte en la actividad económica como consecuencia del proceso de reconstrucción después de los estragos que causaron los sismos de septiembre, podría estimular la adquisición de bienes y servicios por parte de las familias, lo que implicaría que al cierre de este año el consumo privado puede mantenerse como factor de crecimiento, aunque motivado por diferentes fuentes.

En este contexto, es factible que para el próximo año pueda haber un nuevo repunte ante la incidencia, nuevamente, de factores que propiciaron el dinamismo del consumo en 2015 y 2016. En este terreno se puede anticipar que la inflación retomará una tendencia a la baja mejorando el poder adquisitivo. Asimismo, existe la posibilidad de que las tasas de interés bajen. No obstante, es claro que se requieren políticas públicas que fortalezcan la estabilidad macroeconómica y estimulen un mayor ritmo de crecimiento, solo de esa manera se podrá dejar de depender de eventos coyunturales.

Es indispensable seguir trabajando en el fortalecimiento de los factores que estimulen la inversión, el crecimiento, el empleo y la confianza de los hogares y empresas. Esto permitirá establecer bases firmes y no coyunturales para lograr un desempeño de la economía más dinámico.

Es por ello que el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado, A. C., (CEESP), en cumplimiento de su misión de proponer medidas conducentes hacia una sociedad próspera y con igualdad de oportunidades; crecimiento con base en la creación de talento y meritocracia; y bienestar en las condiciones materiales de los ciudadanos de México, el viernes pasado dio a conocer la convocatoria y las bases de la primera edición del Premio Nacional de Políticas Públicas, que tiene el objetivo de fomentar el desarrollo de investigación original, aplicada y relevante sobre políticas públicas innovadoras para atender y darle solución a los problemas y retos que enfrenta México en diferentes ámbitos de su vida económica y social.

El premio se entregará el próximo 3 de mayo del 2018 en el marco de la segunda edición del Foro True Economic Talks. La convocatoria y las bases de participación se pueden consultar el sitio: trueeconomictalks.com.

El trabajo ganador tendrá como premio una escultura representativa del premio, así como un estímulo económico, pero lo más importante es que el CCE y el CEESP se comprometen a impulsar la política pública propuesta ante las instancias correspondientes.

MÉXICO 

Durante la segunda quincena de septiembre los precios al consumidor registraron una disminución de 0.17%, lo que significó la segunda vez desde que se inició la publicación de esta serie, en que se reporta una variación negativa para el mismo lapso, solo después de la casi imperceptible baja de 0.003% que se reportó en la segunda quincena de 2015. De esta manera, el indicador general de precios durante septiembre se elevó 0.31%, muy por debajo del promedio del pronóstico de los especialistas del sector privado que anticipaban una alza de 0.45%.

El comportamiento mensual de los precios al consumidor respondió, por una parte, al alza de 0.28% en el subíndice subyacente, dentro del cual los precios del rubro de mercancías aumentaron 0.33% y los de servicios 0.41%.

El subíndice no subyacente, por su parte, aumentó 0.41% en el mes, respondiendo principalmente al repunte de 0.72% en los precios de energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno, toda vez que los precios de productos agropecuarios disminuyeron 0.06%.

De esta manera, en septiembre la inflación anual se ubicó en 6.35%, lo que parece ser el inicio de un cambio de tendencia hacia niveles más bajos a finales del año. La inflación anual subyacente fue de 4.80% y la nos subyacente de 11.28%.

De acuerdo con cifras desestacionalizadas, durante agosto la actividad industrial del país registró un incremento de 0.3%, luego de que un mes antes reportara una caída de 0.9%. Este avance respondió principalmente al crecimiento de 0.5% mensual en la actividad manufacturera, así como al repunte de 0.3% en el sector construcción, que un mes antes había caído 1.8%. Por el contrario, la minería se contrajo 2.5% en el mes y la generación eléctrica, agua y distribución de gas cayó 0.5%.

A pesar de su avance mensual, en términos anuales el indicador general de la actividad industrial del país mantuvo cifras negativas por tercer mes consecutivo al reportar una disminución de 0.6%. Esto debido a que a excepción de la industria manufacturera que registró un crecimiento anual de 3.1%, la minería, electricidad, agua y gas así como la construcción, siguieron reportando variaciones negativas.

ESTADOS UNIDOS 

El Departamento del Trabajo informó que durante septiembre los precios al consumidor aumentaron a un ritmo mensual de 0.5%, ligeramente por debajo de la estimación del mercado que anticipaba una alza de 0.6%, pero por arriba del incremento de 0.4% de un mes antes. Los precios del rubro de energía aumentaron 6.1% en el mes, resaltando el aumento de 13.1% en el precio de la gasolina, que fue el origen de casi tres cuartas partes del alza en el indicador general. Por su parte, los precios de alimentos se elevaron solo 0.1% durante septiembre el mismo ritmo de avance que en agosto. Al excluir energía y alimentos, el indicador subyacente de precios tuvo un aumento mensual de 0.1%.  Con estos resultados la inflación anual se ubicó en 2.2%, mientras que la subyacente fue de 1.7%.

Por su parte, el Departamento de Comercio señaló que durante septiembre las ventas al menudeo se incrementaron 1.6%, lo que además de superar en una décima de punto porcentual el pronóstico del mercado y contrastar con la caída de 0.1% que tuvo un mes antes, fue el mayor dinamismo de las ventas minoristas desde marzo del 2015. En el mes resaltó el alza en las ventas de gasolina (5.8%) de autos (3.6%) y material de construcción (2.1%), avance que se relaciona con un impulso generado por los huracanes en ese periodo. Las ventas de electrodomésticos disminuyeron 1.1% después de una baja de 1.5% en agosto. Las ventas de muebles para el hogar cayeron 0.4% en septiembre, después de aumentar 0.3% en agosto.

Centro de Estudios Económicos del Sector Privado

www.ceesp.org.mx

 

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