Veritas Online

Capital Humano

Cambio de paradigmas, la empresa ante los ojos de los millennials

Cambio de paradigmas, la empresa ante los ojos de los millennials
julio 01
2019

La brecha generacional en las empresas ha dificultado la integración de los jóvenes en el mercado laboral. Para descubrir qué buscan en una empresa y en un jefe, se realizó una encuesta anual en las generaciones Y (millennial) y Z (posmillennial)

Desde sus orígenes, la sociedad humana se ha caracterizado por ser un concepto cambiante y complicado por su constante evolución. Hoy, debido a la gran cantidad de información a la que se tiene acceso de manera inmediata, en especial por el desarrollo de la tecnología digital, el mundo puede parecer un lugar todavía más confuso.

Como es de esperarse, la complejidad también afecta a las empresas, que deben mostrarse como entidades sólidas ante las inquietudes geopolíticas y sociales que caracterizan a las nuevas generaciones, cuyos integrantes están cada vez más interesados por crear conciencia de manera más activa que antes.

En una sociedad donde lo políticamente correcto se encuentra a la orden del día, ¿cuál es la postura que adopta la generación del milenio (millennials) y los miembros de la generación Z ante las modernas entidades empresariales? ¿Qué es lo que esperan y cómo interactúan con ellas? Estas preguntas son una preocupación relevante que impacta el desarrollo de todos los sectores industriales. Por esa razón, desde 2012 se lleva a cabo de manera anual la Encuesta Millennial, con el fin de obtener una visión más clara de cómo los jóvenes perciben su participación en el entorno empresarial.

Los resultados de la última edición, realizada en 2018 a 10 mil jóvenes de 36 países y, por primera vez, a más de 1,800 integrantes de la generación Z de seis naciones distintas, muestran que los jóvenes poseen ciertas dudas ante las motivaciones y la ética de los negocios actuales. Menos de la mitad de los encuestados (48%) cree que las empresas se comportan con ética; tres cuartas partes (75%) piensa que las corporaciones de todo el mundo se enfocan más en sus propias agendas en lugar de considerar a la sociedad en general y casi dos tercios (62%) asegura que la principal ambición de ellas es ganar dinero.

Para las nuevas generaciones existe una gran brecha entre lo que las empresas dicen y lo que en realidad hacen. Es por eso que, aunque les dan verdadera importancia a las ganancias económicas, también creen que el éxito comercial debe medirse en términos más allá del desempeño financiero, como crear más empleos y establecer un impacto positivo en la sociedad y el medio ambiente.

El problema parece adquirir mayores dimensiones al comprobar que una mayoría de trabajadores jóvenes cree que las corporaciones multinacionales tienen el potencial para contribuir en la resolución de los desafíos económicos y ambientales de la sociedad, pero también el que sus líderes no están abordando estos temas (que cuentan con un elevado grado de preocupación entre la generación) de manera efectiva.

No sólo el cambio climático posee relevancia para los jóvenes, la inclusión y la diversidad (conformadas por aspectos como edad, género, capacidades especiales, origen étnico y nivel educativo) conforman un aspecto relevante para ellos, pero un amplio porcentaje asegura que la mayoría de los líderes empresariales no están comprometidos en realidad con ambos conceptos.

¿Qué tan importante es la diversidad para los trabajadores del futuro? De acuerdo con ellos, los equipos de alta gerencia de las empresas deben ser lo suficientemente incluyentes como para reflejar a la sociedad en general.

Sin embargo, 16% considera a las empresas en las que labora como muy diversas, mientras que 64% las cataloga como diversas, por lo que, ante sus ojos, no representan de manera fiel a la comunidad en la que viven.

Todos esos aspectos pueden influir de manera tajante en la lealtad que los miembros de las generaciones más jóvenes muestran hacia el espectro empresarial: 43% de los millennials prevé abandonar su empleo actual en los próximos dos años y 28% pronostica quedarse más de cinco años.

La situación se complica con los miembros de la generación Z, ya que 61% asegura que dejaría su trabajo en dos años si se le presentara una mejor oportunidad. Sin embargo, los encuestados también identifican factores tangibles que generan lealtad a los empleadores. Además de las recompensas financieras, que ocupan el primer lugar de la lista, para ellos también es importante el deseo de integrarse a una cultura laboral positiva, la flexibilidad y las oportunidades para el aprendizaje continuo.

De hecho, los acuerdos de trabajo más flexibles mejoran el grado de lealtad de los empleados jóvenes, quienes, además de apreciar el hecho de no estar atados a horarios o lugares estrictos, también valoran la confianza que sus empleadores les demuestran al otorgarles ese beneficio. Las cifras muestran resultados contundentes: de los millennials que pretenden permanecer durante al menos cinco años en las empresas donde laboran, 55% dice que hay más flexibilidad en cuanto a dónde y cuándo trabajan en comparación con años anteriores. Entre quienes buscan abandonar su empleo dentro de los próximos 24 meses, el porcentaje es de 35%.

En otras palabras, atraer y retener a los millennials y a los integrantes de la generación Z comienza con un salario atractivo y la promesa de una buena cultura en el lugar de trabajo. Su fidelidad mejora cuando las empresas poseen puestos directivos diversos e inclusivos, y cuando el lugar de trabajo ofrece más flexibilidad.

Aunque en apariencia la encuesta puede mostrar tendencias poco gratas en los sentimientos de los jóvenes sobre las motivaciones y la ética de los negocios actuales, lo cierto es que esto representa una gran oportunidad empresarial. En lugar de entenderlo como algo negativo, se ve una oportunidad para satisfacer lo que los trabajadores más jóvenes consideran una necesidad de influencia adecuada por parte de ciertas figuras públicas.

Los jóvenes de esta generación anhelan líderes, cuyas decisiones puedan beneficiar al mundo y sus carreras. Al cuestionarles qué grupos tienen un mayor impacto positivo en sus vidas, 44% señaló a los líderes empresariales, mientras que 33% optó por los dirigentes religiosos. Sólo 19% eligió en este rubro a las personas del ámbito político.

Los trabajadores jóvenes están ansiosos por que los líderes empresariales sean proactivos para lograr un impacto en la sociedad y para responder a sus necesidades como empleados. Sus preocupaciones sugieren que este es el momento ideal para que los líderes empresariales muestren su capacidad como agentes de cambio positivo.

Ante la exigencia de atraer y retener al talento del mañana, las empresas tienen una oportunidad clara y alcanzable si desean mejorar su posición ante los millennials y los miembros de la generación Z.

El mensaje es claro: los jóvenes solicitan a los líderes empresariales que tomen la iniciativa para resolver los problemas del mundo, cambiar los motivos de las organizaciones para equilibrar las preocupaciones sociales y para brindar más inclusión y flexibilidad que se traduzca en ventajas para todos sus empleados.

Sobra decir que las empresas preocupadas por contar con este tipo de líderes tendrán más probabilidades de atraer y retener al mejor talento de las generaciones más jóvenes, y serán capaces de fortalecer sus perspectivas de éxito a largo plazo.

Tanto millennials como integrantes de la generación Z son los herederos de las corporaciones del mañana, y se tiene el compromiso de facilitar su llegada a un entorno empresarial óptimo. Uno que, a diferencia del que recibió a generaciones anteriores, sea más consciente de las necesidades sociales y ambientales de un mundo en constante cambio.

L.A.E. Jorge Ponga Castro
Socio de Capital Humano Deloitte Consulting Group
Integrante de la comisión técnica de Capital Humano y Talento del Colegio
jponga@deloittemx.com

Facebook Comments

Related Articles

Búsqueda

A %d blogueros les gusta esto: