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Económico y Financiero

Banxico y la SHCP corrigen a la baja sus pronósticos

Banxico y la SHCP corrigen a la baja sus pronósticos
mayo 25
2015

Cuando se discutían las reformas estructurales en el Congreso, se dijo que con el simple hecho de aprobarlas, la confianza de los agentes económicos mejoraría estimulando la inversión y el crecimiento de la economía, y que una vez que se instrumentaran, los beneficios serían mayores. En este entorno, la expectativa apuntaba a que a partir del 2014 se verían mejores resultados y que se fortalecerían en 2015. Sin embargo, hasta el momento las reformas no han generado resultados favorables ni en materia de mejores expectativas ni en mayor inversión y crecimiento.

El débil comportamiento de la actividad económica, a pesar de que en el primer trimestre mostró un ritmo de avance ligeramente mayor al del año pasado, no anticipa un repunte importante para los siguientes meses, lo cual se refleja en los bajos niveles de confianza empresarial, que se siguen traduciendo en un constante ajuste a la baja de los pronósticos de crecimiento.

De acuerdo con cifras desestacionalizadas del INEGI, durante el primer trimestre del presente año el PIB tuvo un avance de 0.4%, respecto al trimestre previo, lo que llevó a que la tasa anual de crecimiento fuera de solo 2.5%, porcentaje que si bien marca un ligero aumento respecto al promedio de 1.8% de avance de la economía en los primeros dos años del sexenio, resulto inferior al pronóstico de los especialistas del sector privado que según la última encuesta del Banco de México, anticipaban un avance de 2.60% para el primer cuarto del año.

Evidentemente esto hace que la expectativas se alejen cada vez más de la posibilidad de un crecimiento de 3.0% para todo el año. De hecho, la mediana del pronóstico de los especialistas del sector privado anticipa un avance de 2.88% para todo el 2015.

El Banco de México anunció, un día antes de que el INEGI publicara los resultados del primer trimestre del año, un recorte de medio punto porcentual en sus estimaciones para 2015, con lo que ahora anticipa un crecimiento de entre 2.0% y 3.0%. Para el 2016 el recorte fue de cuatro décimas de punto para un pronóstico de entre 2.5% y 3.5%.

Para el banco central las condiciones de la economía no son muy favorables, ya que el entorno enfrenta una constante disminución en la producción de petróleo, un menor dinamismo al esperado de la economía de los Estados Unidos que incide negativamente en la demanda de productos mexicanos y por ende en un menor estímulo para el sector productivo de nuestro país. Lo más preocupante puede ser que aun cuando el gasto interno sigue creciendo, este no muestra señales de un efecto importante en el ritmo de crecimiento.

No obstante, la Secretaría de Hacienda (SHCP), en su conferencia de prensa sobre la evolución de la economía y la actualización de su pronóstico de crecimiento, planteó un escenario más saludable al considerar que durante el primer trimestre del 2015 la economía mexicana tuvo un “crecimiento balanceado, asociado a la evolución favorable tanto de la demanda interna, particularmente del consumo y la inversión, como de las exportaciones”.

Señaló que pesar del menor avance de la economía estadounidense, la demanda externa siguió mejorando, lo que se reflejó en un mejor desempeño de las exportaciones no petroleras. Asimismo, resaltó el buen desempeño del consumo utilizando las cifras de las ventas de la ANTAD, que indican que durante el primer cuatrimestre del año tuvieron un incremento anual de 5.6%, comportamiento que se asocia con factores como una menor tasa de desempleo, el aumento del empleo formal medido a través de los trabajadores registrados al IMSS, la reducida inflación, el alza de 1.2% real de los salarios contractuales, además del mayor flujo de remesas que entraron al país en los primeros meses del año.

Asimismo, afirmó que “en un entorno externo complejo y volátil, la economía mexicana está creciendo a un ritmo mayor al del año pasado, mayor al esperado por los analistas en sus estimaciones más recientes y se observa un balance entre el mercado interno y las exportaciones”. Sin embargo, a pesar de esta percepción, corrigió a la baja en un punto porcentual su pronóstico de crecimiento del PIB para el 2015, ubicándolo en un rango de entre 2.2% y 3.2%.

La certidumbre es un factor fundamental en la evolución de las expectativas, por lo tanto se debe ser muy cuidadoso en el planteamiento de los escenarios que enfrenta la economía mexicana, sin matizar el efecto de factores negativos.

Los agentes económicos están conscientes del entorno en que se desarrollan y saben que mientras no se perciban resultados claros provenientes de las reformas estructurales que propicien un ambiente que estimule la inversión, la posibilidad de revertir el debilitamiento de la actividad económica será más complicada, propiciando que la confianza siga deprimida y que las expectativas no mejoren, redundando en recortes adicionales de los pronósticos de crecimiento.

Un repunte del mercado interno requiere de contrarrestar significativamente la precarización de mercado laboral, mediante la creación de empleos con mejores salarios, para lo cual es fundamental la inversión. Asimismo, en tanto no haya avances concretos en cuanto a mejorar el estado de derecho y reducir los niveles de corrupción e impunidad, los flujos de inversión seguirán siendo insuficientes para consolidar un ritmo de crecimiento más elevado.

MÉXICO
El INEGI informó que con base en cifras desestacionalizadas, durante el primer trimestre del presente año el PIB registró un crecimiento de  0.4%, lo que si bien significó su séptimo avance consecutivo, este fue el más bajo en ese lapso. Al interior de este indicador, el mayor dinamismo se registró en el sector primario de la economía, que tuvo un avance trimestral de 3.0%, aunque debido a su reducida participación relativa, su aportación al crecimiento total del PIB fue de poco menos de una décimas de punto porcentual. Por el contrario, el sector terciario creció 0.5%, pero fue el principal generador de crecimiento.

El sector secundario se contrajo 0.2%, respondiendo principalmente a la disminución de 0.3% en el sector construcción. En términos anuales el PIB total creció en 2.5%, porcentaje que si bien es mayor al observado en igual lapso del año pasado, resultó menor al del trimestre previo.

Asimismo, cifras desestacionalizadas del INEGI muestran que después de dos avances mensuales, el IGAE cerró el primer trimestre del año con una disminución mensual de 0.6% durante marzo, respondiendo a la caída de 4.4% en las actividades primarias y a una baja de 0.2% en las terciarias. Por su parte, el sector secundario se mantuvo sin cambio. En términos anuales, el IGAE creció 2.7% en marzo, lo que significó su menor avance en lo que va del año.

Durante los primeros quince días del mayo, el indicador general de precios al consumidor registró una disminución de 0.53%, que fue la más pronunciada para el mismo lapso desde 2011. Este resultado se atribuye principalmente a la baja de 2.27% en el subíndice de precios no subyacente, dentro del cual destacó la disminución de 4.86% en el rubro de precios de energéticos, que por si solo fue el origen de casia el 90% de la baja en el indicador general de precios.

Esto se debió a la baja de 23.3% en las tarifas eléctricas como consecuencia del esquema de temporada cálida en diversas ciudades del país. El subíndice subyacente aumentó solo 0.03% en la quincena. En términos anuales la inflación se ubicó en 2.93%.

ESTADOS UNIDOS
Después del mediocre comportamiento del sector inmobiliario durante el primer trimestre del año, respondiendo a los efectos negativos que tuvo el invierno, en abril el sector parece volver a responder positivamente para retomar su dinámica ascendente.

De acuerdo con los datos del Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano, en abril el inicio de casas ascendió a una cifra anualizada de 1.135 millones de unidades, lo que significó un aumento de 20.2% respecto a marzo y uno de 9.2% en comparación con abril del año pasado. Por su parte, el número de permisos para construcción sumó 1.143 millones, lo que representó una tasas de incremento mensual de 10.1% y una anual de 6.4%.

En línea con lo que anticipaba el mercado, durante abril el Departamento del Trabajo informó que los precios al consumidor mostraron un aumento de 0.1%, después del alza de 0.2% del mes previo. En este entorno, se aprecia después de dos meses consecutivos con aumentos, en abril los precios del rubro de energía volvieron a terreno negativo al mostrar una baja de 1.3%, tras aumentar 1.1% en marzo.

Una parte significativa de la disminución se originó en la baja de 1.7% en los precios de la gasolina. Por su parte, los precios de alimentos se mantuvieron sin cambio. Al excluir alimentos y energía, la inflación subyacente fue 0.3% en el mes. La tendencia de crecimiento del índice general de precios  se mantiene por debajo del nivel objetivo de la Fed, y hay muy pocas presiones subyacentes que podrían causar que esta tendencias cambie repentinamente.

 

Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP)

www.ceesp.org.mx

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