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Baby boomers, una fuerza laboral con muchas ventajas

Baby boomers, una fuerza laboral con muchas ventajas
mayo 06
2019

Durante la segunda mitad del siglo pasado, el mundo cambió mucho más de lo que la mayoría de las personas suponen. El campo laboral no escapó a esa tendencia, hasta evolucionar en una imagen que ahora es bastante común en cualquier empresa moderna: integrantes de hasta cuatro generaciones distintas conviviendo en el mismo centro de trabajo.

Este fenómeno, antes sólo observable con cierta frecuencia en los pequeños negocios familiares, está redefiniendo el concepto actual del capital humano. Como resultado, las empresas deben establecer sus estrategias de contratación y retención de talento con base en los diferentes perfiles que presentan los jovencísimos integrantes de la Generación Z, los altamente solicitados Millennials, los miembros de la Generación X y los llamados Baby boomers.

Estos últimos merecen una mención especial por varias razones. Los trabajadores nacidos entre la segunda mitad de la década de 1940 y la primera de 1960 no sólo tuvieron que aprender a utilizar herramientas analógicas en casi todos los ambientes laborales, sino que además recorrieron un territorio totalmente inexplorado al experimentar la casi repentina adopción de los sistemas digitales.

Pero no sólo eso: a pesar de las apariencias, los Baby boomers están empezando a conformar la fuerza laboral de mayor crecimiento, amenazando con dejar atrás a la cantidad de Millennials que son reclutados todos los días. De hecho, un estudio reciente realizado por el Departamento del Trabajo de Estados Unidos de América (EUA) pronostica que dentro de cinco años, uno de cada cuatro empleados tendrá más de 55 años de edad (Miller, 2018).
En realidad, tal situación no debería de sorprender: esta generación recibió su nombre precisamente por la elevada tasa de nacimientos registrados cuando vinieron al mundo, y los avances en la ciencia de la salud han logrado que, en el último siglo, las expectativas de vida se incrementen hasta en 50 % (Gratton y Scott, 2016).

Por lo tanto, es obligatorio plantearse la siguiente pregunta: ¿las empresas modernas están preparadas para lidiar con esta enorme ola de trabajadores mayores que se avecina? La respuesta se puede encontrar en el estudio sobre tendencias mundiales en capital humano donde 49% de los encuestados aceptó que sus organizaciones no están llevando a cabo acciones para ayudar a los trabajadores de mayor edad para encontrar nuevas carreras a medida que envejecen (Deloitte, 2018).

El panorama parece complicarse aún más si consideramos que, en el mismo análisis, 20% de los encuestados considera como una desventaja competitiva contar con Baby boomers en su plantilla laboral, mientras que 15% cree que los empleados maduros son un obstáculo en la trayectoria de los trabajadores jóvenes que parecen ser más prometedores.
Estas y otras opiniones inexactas acerca de los trabajadores de mayor edad no sólo son desafortunadas, sino que además pueden representar un riesgo empresarial al empañar las grandes ventajas de negocio que puede ofrecer la presencia cada vez mayor de estos empleados en el mercado laboral.

MAYOR COMPROMISO

En comparación con otras generaciones, los Baby boomers tienden a persistir por más tiempo en sus empleos y tienen más participación en su trabajo (Duckworth, 2018) a diferencia, por ejemplo, de los Millenials, quienes suelen aceptar roles iniciales, aunque no sean de su total agrado debido a que apenas comienza su trayectoria laboral.

El nivel de compromiso es un factor sumamente importante y no debe ser pasado por alto. De acuerdo con un estudio de Gallup realizado hace apenas dos años, los empleados más comprometidos presentan un mayor rendimiento (21%), una mayor calidad en sus labores (40%) y generan más fidelidad entre los clientes (10%) en comparación con trabajadores que muestran estándares inferiores de compromiso (Harter et al, 2016).

CONOCIMIENTO Y TALENTO

Para nadie es extraño la escasez de mano de obra calificada que en los últimos años se ha hecho evidente en los sectores de todas las industrias. De hecho, esta escasez parece tener una relación directa con la cantidad de Baby boomers que deciden retirase de la fuerza laboral.

Ante esta crisis, la experiencia es uno de los activos más solicitados en el campo laboral y, aunque parezca un lugar común exponerlo, los empleados con mayor edad son los más experimentados gracias a las vivencias que han tenido a lo largo de sus vidas y carreras. Dicha experiencia hace que sea más probable que cuenten con los conocimientos más adecuados para una organización, en cuanto a roles y relaciones interpersonales.

CALIDAD Y, ¿CREATIVIDAD?

Es cierto que la velocidad y la capacidad para realizar múltiples tareas disminuyen después de los 55 años, pero algunos estudios demuestran que un empleado mayor puede ser tan creativo e innovador como uno joven (Ng y Feldman, 2013).

En realidad, ciertas capacidades mejoran a medida que envejecen, como las habilidades sociales y la sabiduría que permite emitir juicios más realistas. Todo ello permite que el producto laboral de los Baby boomers sea de mayor calidad en comparación con el que brindan los integrantes de generaciones más recientes.

HÁBITOS POSITIVOS

Algunos comportamientos añaden valor intrínseco al ambiente laboral, como la puntualidad, la actitud positiva, acatar instrucciones o cumplir con las normas de seguridad. Muchas investigaciones indican que los trabajadores de mayor edad tienen más probabilidades de contar con esos hábitos (Ng y Feldman, 2008).

Además de ser reconocidos por otros atributos, como lealtad, confiabilidad, ética en el trabajo y empatía con sus compañeros, los Baby boomers también son capaces de demostrar altos niveles de habilidad y, por lo general, cuentan con una sólida red de contactos profesionales.

MÁS CLIENTES… MAYORES

Las personas no sólo envejecen en los lugares de trabajo, sino en todo el mundo, y la población con más de edad es la que posee el mayor poder adquisitivo, debido a que en muchos casos ya no se enfrentan a las mismas obligaciones económicas con las que cuenta un adulto joven (la colegiatura de los hijos en edad escolar o la hipoteca de una casa, tan sólo por mencionar algunos gastos).

Al contar con empleados mayores a los 55 años, una empresa puede mejorar su capacidad de atraer al cada vez más nutrido segmento conformado por compradores de la misma edad, e incluso crear u optimizar productos y servicios dirigidos específicamente a ese público objetivo. ¿Quién mejor que un empleado mayor para entender las necesidades de un cliente maduro?

¿CÓMO RETENER A NUESTROS “MAYORES” TALENTOS?

Si usted ya está convencido del gran potencial que los empleados mayores pueden ofrecerle a su empresa, no está de más que tenga en cuenta algunas consideraciones con el fin de lograr que el desempeño de los Baby boomers sea más valioso y gratificante para ambas partes.

Establecer programas de tutoría y aprendizaje que alienten a los trabajadores de más edad a colaborar con los empleados más jóvenes, o brindarles una mayor flexibilidad de horario para acudir a citas médicas o llevar a cabo sus labores de forma remota puede ser un gran acierto, sin olvidar la posibilidad de contratarlos como trabajadores eventuales.

Atraer y retener a la población madura podría ser la clave para hacerle frente al futuro del trabajo en su empresa. Si aún se pregunta si vale la pena contar con Baby boomers en su plantilla laboral, le recomendamos consultar también la abundante bibliografía especializada que hay sobre este tema.

Después de todo, los beneficios para su empresa pueden ser mayores a los que usted se imagina.

L.A.E. Jorge Ponga Castro
Socio de Capital Humano Deloitte Consulting Group, S.C.
Integrante de la comisión técnica de Capital Humano y Talento del Colegio
jponga@deloittemx.com

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