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Auditoría al desempeño para la continuidad del negocio

Auditoría al desempeño para la continuidad del negocio
septiembre 01
2020

La administración de toda empresa debe conocer las opciones para reconstituirse en este contexto económico mundial que difiere de la normalidad.

Las curvas estadísticas sanitarias han dado muestras del control de los contagios y en algunos casos de los rebrotes de COVID-19, pero en cuanto a las curvas económicas, apenas comenzaron a medirse los impactos, en especial los de casos individualizados para cada entidad, que involucran un espectro más amplio que el área financiera.

Los grupos vinculados a la empresa, como la asamblea de accionistas, los proveedores de capital, los empleados, los gobiernos locales y nacionales, las instituciones financieras y los terceros interesados están procurando la sobrevivencia de las entidades, los empleos directos, las cadenas de valor y la economía regional. Así, la auditoría al desempeño acompaña en el proceso de procurar la estabilidad y la contención de daños, mientras evita los cierres de la actividad normal económica de las entidades.

Focos de atención durante la pandemia

Existen riesgos en áreas que imposibilitan la auditoría de manera plena (Dohrer, 2020), y aunque mucho se refiere a la auditoría financiera, en este artículo se hablará de la auditoría al desempeño que es mucho más del interés público, pues su amplitud es mayor a las cifras financieras para lograr la estrategia general de la entidad. Por ejemplo, busca el sano desarrollo de la continuidad del negocio en aspectos del personal y del modelo de negocio.

Las seis áreas donde se debe focalizar la atención de la auditoría durante la etapa de COVID-19 son:

  1. Los procedimientos remotos para realizar la auditoría.
  2. La continuidad de las actividades normales en la entidad.
  3. Un párrafo de opinión respecto a la entidad auditada por la pandemia.
  4. El límite de la cobertura de revisión.
  5. Los eventos subsecuentes a la crisis sanitaria.
  6. Los riesgos y las pocas certezas regionales de propagación y cierre económico.

Además, los objetivos de la auditoría al desempeño giran sobre tres variables centrales: economía, eficacia y eficiencia, las tres e. Aunque para el sector público ha tomado preponderancia una cuarta e: environment (Gildenhuis, 2017), es decir, el medio ambiente, todo esto sin descuidar la ética y el equity (capital contable).

El gran reto de la auditoría al desempeño recae en cómo transformar la orientación correctiva de los indicadores de gestión para alinearlos al logro de la estrategia. No sólo se trata de anticipar las crisis económicas, financieras y administrativas que llegan junto con la sanitaria, sino de reorientar a las entidades de manera efectiva para salvar empleos, mercados y, en última instancia, generar riqueza para la sociedad.

La nueva normalidad empresarial

De manera natural, las grandes entidades públicas obligadas a reportar su impacto ambiental pueden tener consultoras y despachos profesionales que les apoyen en su reestructuración en tiempos de crisis, ya sea por los aspectos técnico-contables y financieros, para lograr acuerdos en la asamblea de accionistas o para orientar mejor las inversiones en activos para salir de la etapa más crítica de la crisis económica que ya ha iniciado.

Sin embargo, para la mayoría, sobre todo para aquellas que no cuentan con un gobierno corporativo pues muchas son familiares o patrimonialistas (conocidas como family office), la crisis será más difícil de sobrellevar. Esto presenta una oportunidad para la metodología de la auditoría al desempeño, que puede apoyar en periodos complicados.

Una entidad en crisis tendrá momentos en los que pierda el foco en dos perspectivas: por un lado puede perder de vista su estrategia de largo plazo y su razón de ser; por otro, se centrará en lo operativo para cuidar a sus clientes y sus procesos productivos de manera prioritaria. Esto es normal y natural si está en juego la viabilidad de la organización. Por eso es momento de tener cerca a los expertos o colegas que ayuden a no perder el foco sobre los indicadores de gestión y la cadena de valor, en tanto la tormenta financiera persiste.

En las próximas semanas se sabrá de empresas que reestructurarán pasivos, y de otras que se apegarán a la Ley de Quiebra y Suspensión de Pagos para tratar de salvar su existencia. Ejemplos de esto son Aeroméxico, Cirque du Soleil, Pizza Hut, Avianca y muchas más, como se ha visto en los medios informativos. Adicionalmente, otras estarán buscando la viabilidad del negocio sin optar por la ley citada; sin embargo, también pueden quedar a la deriva si no cuentan con instrumentos y metodologías que les permitan permanecer con rumbo hacia su continuidad futura.

En el ejercicio práctico de la auditoría al desempeño se podrán encontrar muchas entidades que no tienen gobierno corporativo, pero que necesitan ayuda en la reestructuración de su estrategia y de su modelo de negocio mientras la marcha operativa continúa. De ahí que la metodología del desempeño con las cuatro e sea muy útil para encontrar lo que hicieron en el pasado, determinar lo rescatable y considerar las opiniones profesionales para su nueva realidad empresarial.

Los desafíos

Los retos inherentes a la pandemia para la auditoría al desempeño son multifactoriales derivado de la distancia social que afecta la cobertura de la revisión, la presencia física y las anormalidades que generó la crisis sanitaria de 2020. Además, crece la necesidad para las empresas que no tienen posibilidad de contar con un gobierno corporativo, en el sentido de que puedan acceder a metodologías probadas para que al mismo tiempo que la administración tome las decisiones directivas durante la crisis económica, se reconstruya la alineación de la estrategia con la operación táctica de la entidad, que la auditoría al desempeño ofrece de manera profesional.

Es muy importante que la administración de las entidades en crisis conozca la mayor cantidad de opciones para reconstruirse en esta etapa tan diferente de la realidad económica mundial. No sólo es deseable, es indispensable salvar a la mayor cantidad de empresas, de empleos y de actividad económica en este momento, cuando está iniciando la tercera década del siglo XXI y se reinventa la nueva convivencia social.

Mtro. Tomás Rosales Mendieta
Integrante del consejo editorial de la revista Veritas
Vicepresidente de Docencia y Desarrollo Académico de la AMDAD FCA UNAM
trosales@fca.unam.mx

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