Veritas Online

Ejercicio Profesional

Activos de Larga Duración y su relación con los Impuestos en las Normas Internacionales de Información Financiera

Activos de Larga Duración y su relación con los Impuestos en las Normas Internacionales de Información Financiera
octubre 10
13:31 2014

Los principales activos de larga duración son las propiedades, planta y equipo (PPE) y los activos intangibles. Las Normas Internacionales de Información Financiera tratan estos activos en la NIC 16, Propiedades, Planta y Equipo, y la NIC 38, Activos Intangibles, respectivamente.

La diferencia entre estos dos tipos de activos es que las PPE son activos tangibles, en tanto que los activos intangibles no tienen substancia física. Sin embargo, su tratamiento contable es similar, ya que ambos se mantienen para usarlos en la producción o suministro de bienes y servicios o para arrendarlos a terceros.

Para reconocerlos como activos existen dos requerimientos importantes:

  • Que sea probable que los beneficios económicos futuros asociados con ellos fluyan a la entidad.
  • Que el costo del activo pueda valuarse razonablemente.

A la fecha de reconocimiento inicial se deben valuar al costo, es decir, el precio equivalente en efectivo a la fecha de reconocimiento y, si el pago se difiere más allá de los plazos normales de crédito, la diferencia entre el precio en efectivo y el pago total se reconoce como interés durante el periodo del crédito, a menos que ese interés se capitalice, de acuerdo con la NIC 23, Costo de Préstamos.

El costo incluye los siguientes conceptos:

  • Precio de compra, derechos de importación e impuestos no reembolsables sobre la compra, después de deducir los descuentos y rebajas.
  • Costos directamente atribuibles para tener el activo en la localidad y condiciones necesarias para que opere en la forma que desea la administración.
  • En el caso de las PPE, además incluye la estimación inicial del costo de desmantelarlas, removerlas y restaurar el sitio en que se encuentran, obligación en que incurre la entidad cuando adquiere el activo o como consecuencia de su uso durante un periodo.

Después del reconocimiento inicial, para el reconocimiento contable de estos activos se puede elegir entre el modelo de costo o el de revaluación.

Si se elige el de costo, la partida se reconoce en libros al costo, menos depreciación o amortización acumulada y pérdidas por deterioro acumuladas, en su caso. No se permite el reconocimiento inicial por montos diferentes del costo.

Si se elige el de revaluación, la partida se reconoce en libros al valor revaluado, equivalente a su valor razonable a la fecha de revaluación, menos depreciación o amortización acumulada y pérdidas por deterioro acumuladas, en su caso.

La revaluación debe hacerse con suficiente regularidad, para asegurar que el monto en libros no difiere substancialmente del que se determinaría utilizando el valor razonable al fin del periodo de informe.

Si la revaluación incrementa el monto en libros del activo, el aumento se reconoce en capital, en otros resultados integrales, como superávit por revaluación, a menos que revierta una reducción de la revaluación del mismo activo, que se hubiera reconocido anteriormente en resultados, caso en que se reconoce en resultados.

Cuando la revaluación reduce el monto en libros del activo, la reducción se aplica a resultados, excepto cuando exista saldo acreedor en el superávit por revaluación del mismo activo, caso en que se reconoce en otros resultados integrales.

La contabilización de estos activos se basa en su vida útil (que puede diferir de su vida económica), por lo que debe evaluarse si ésta es finita o indefinida y, si es finita, su extensión o el número de unidades de producción o similares que constituyen esa vida útil. Se considera una vida útil indefinida cuando no hay un límite previsible del periodo durante el que se espera que el activo genere flujos netos de efectivo para la entidad.

Los activos con vida útil indefinida no se amortizan, pero debe evaluarse su deterioro, de acuerdo con la NIC 36, Deterioro de Activos, que explica cómo se revisa el monto en libros de los activos, cómo se determina su monto recuperable y cuándo se reconoce o revierte el reconocimiento de una pérdida por deterioro.

El método de depreciación o amortización debe reflejar el patrón con que se espera consumir los beneficios económicos futuros del activo y debe aplicarse consistentemente, a menos que dicho patrón no pueda determinarse confiablemente, en cuyo caso se utiliza el método de línea recta.

El cargo por depreciación o amortización de cada periodo se reconoce en resultados, a menos alguna norma permita o requiera que se incluya en el monto en libros de otro activo.

El periodo y el método de depreciación o amortización deben revisarse, por lo menos, al fin de cada año financiero. Si la vida útil esperada difiere de las estimaciones previas, se modifica el periodo; si cambia el patrón esperado de consumo de los beneficios económicos, se modifica el método. En ambos casos, las modificaciones se contabilizan como cambios en estimaciones contables.

El activo se da de baja cuando se dispone de él o no se esperan beneficios económicos futuros por su uso o disposición. La ganancia o pérdida se determina por diferencia entre los recursos netos recibidos, a su valor razonable, y el monto en libros del activo. Se reconoce en resultados cuando se da de baja el activo y no se clasifica como ingreso.

Las disposiciones fiscales difieren de las de estas normas en diversos aspectos, tales como: montos que se reconocen como activos, vidas útiles, revaluaciones y reconocimiento del deterioro. También existen diferencias en el reconocimiento de ciertos tipos de arrendamiento, que la NIC 17, Arrendamientos, requiere se reconozcan como adquisiciones de activos, a los que se aplican las disposiciones de valuación de la NIC 16.  Por tanto, los efectos de impuestos a la utilidad resultantes de tales diferencias deben reconocerse y revelarse de acuerdo con la NIC 12, Impuestos a la Utilidad.

La NIC 12 exige la aplicación del método del pasivo basado en el balance, el cual contempla las diferencias temporales que surgen de los activos y pasivos, es decir, diferencias entre la utilidad fiscal y la contable, que se originan en un periodo y se revierten en otro u otros posteriores. Estas diferencias son las que existen entre la base fiscal de un activo o pasivo y su importe en el estado de situación financiera.

La NIC 12 requiere el reconocimiento de activos por impuestos diferidos por las diferencias temporales deducibles, cuando sea probable que la entidad disponga de utilidades fiscales en el futuro, para realizar el activo por impuestos diferidos. En términos generales, requiere el reconocimiento de pasivos por impuestos diferidos por las diferencias temporales gravables.

Contiene algunas excepciones a la regla general, que prohíben el reconocimiento de activos y pasivos por impuestos diferidos que surgen de algunos tipos de activos y pasivos, cuyos valores en libros difieren, en el momento del reconocimiento inicial, de su base fiscal original.

Prohíbe el descuento a valor presente de los activos y pasivos por impuestos diferidos.

Cuando una entidad realiza la distinción entre corriente y no corriente en sus estados financieros, no debe clasificar los activos o pasivos por impuestos diferidos como corrientes.

 

Por C.P.C. Francisco Antonio Castro y del Valle

Integrante de la Comisión de Investigación e Información Contable del Colegio de Contadores Públicos de México

fantoniocastro@hotmail.com

Facebook Comments

Related Articles

0 Comments

No Comments Yet!

There are no comments at the moment, do you want to add one?

Write a comment

Write a Comment

A %d blogueros les gusta esto: