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Actividades vulnerables: Medidas simplificadas

Actividades vulnerables: Medidas simplificadas
agosto 01
08:00 2016

Con la aplicación de estos lineamientos, las personas que realizan actividades vulnerables podrán identificar el nivel de riesgo de sus clientes y establecer políticas para cumplir con sus obligaciones.

A finales de 2012 se publicó la Ley Federal para la Prevención e Identificación de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita (LFPIORPI). El objetivo de esta ley es proteger al sistema financiero y la economía nacional, y establece medidas para prevenir y detectar actos u operaciones que utilicen recursos de procedencia ilícita. Esta considera actividades vulnerables no financieras, entre otras: tarjetas de prepago, juegos, concursos y sorteos, la compra y venta de obras de arte, de inmuebles, de vehículos y joyas; también algunas operaciones realizadas por agentes intermediarios.

Como el espíritu de esta ley es prevenir, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) ha determinado que quienes realicen este tipo de operaciones deberán enviar ciertos reportes que faciliten la identificación de quienes efectúen operaciones riesgosas, para tal efecto, la ley y su reglamento facultan a la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) para analizar estos reportes y evitar el uso de recursos de procedencia ilícita.

La UIF publicó, para quienes realicen actividades vulnerables, una guía donde establece criterios y elementos de análisis para que se puedan considerar como clientes o usuarios de bajo riesgo en algunos casos. Este pronunciamiento no se contrapone con lo estipulado en la recomendación 10 “Debida Diligencia del Cliente (DDC)” de las 40 recomendaciones del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), de lo contrario, se apega a lo señalado del inciso 16 al 18 de la Nota Interpretativa de esta recomendación que a la letra dice:

RIESGOS MENORES

[16] Hay circunstancias en las que el riesgo de lavado de activos o financiamiento del terrorismo puede ser menor. En estas circunstancias, y siempre que medie un análisis adecuado del riesgo por parte del país o la institución financiera, puede ser razonable que un país permita a sus instituciones financieras aplicar medidas simplificadas de DDC.

[17] Al evaluar los riesgos de lavado de activos y financiamiento del terrorismo relativos a los tipos de clientes, países o áreas geográficas, y productos en particular, servicios, transacciones o canales de envío, entre los ejemplos de posibles situaciones de riesgo menor se pueden citar los siguientes:

a. Factores de riesgo con respecto de los clientes:

  • Instituciones financieras y Actividades y Profesiones no Financieras Designadas (APNFD). Cuando estas están sujetas a requisitos para combatir el lavado de activos y el financiamiento del terrorismo en concordancia con las recomendaciones del GAFI, han implementado con eficacia esos requisitos y están supervisadas con eficacia para asegurar su cumplimiento .
  • Sociedades mercantiles públicas cotizadas en una bolsa y sujetas a requisitos sobre la revelación (ya sea por normas de la bolsa o por las leyes u otros medios coercitivos), que imponen requerimientos para asegurar una adecuada transparencia sobre el beneficiario final.
  • Administraciones o empresas públicas.

b. Factores de riesgo con respecto a productos, servicios, transacciones o canales de envío:

  • Pólizas de seguro de vida en las que la prima es baja (ejemplo: una prima anual de menos de USD/EUR 1,000 o una sola prima de menos de USD/EUR 2,500).
  • Pólizas de esquemas de pensión si no hay una opción de rescate adelantado y la póliza no puede ser usada como colateral.
  • Un fondo de pensión o un esquema similar que ofrece beneficios de jubilación a los empleados, en los que las contribuciones se hacen mediante deducción de los salarios y las normas del esquema no permiten la asignación de una participación del miembro dentro del esquema.
  • Productos o servicios financieros que ofrecen servicios definidos y limitados apropiadamente a ciertos tipos de clientes, para así incrementar el acceso para propósitos de inclusión financiera.

c. Factores de riesgo con respecto al país:

  • Países identificados por fuentes verosímiles, como los Informes de Evaluación Mutua o los Informes detallados de Evaluación o Informes de Seguimiento publicados, como que tienen sistemas adecuados ALA/CFT.
  • Países identificados por fuentes verosímiles como que tienen un bajo nivel de corrupción u otra actividad criminal.

Al hacer una evaluación del riesgo, los países o instituciones financieras, cuando corresponda, pueden tomar en cuenta también las posibles variaciones en el riesgo de lavado de activos y financiamiento del terrorismo entre diferentes regiones o áreas dentro de un país.

[18] Correr un riesgo frente al lavado de activos y el financiamiento del terrorismo a los efectos de la identificación y la verificación no significa automáticamente que el mismo cliente representa un riesgo menor para todos los tipos de medidas de DDC, en particular para el monitoreo continuo de las transacciones.

Como se puede leer en los párrafos anteriores, el GAFI permite la debida diligencia simplificada tomando en consideración lo mencionado en esta nota interpretativa. Por otra parte, se debe considerar de manera importante lo que a continuación se comenta:

  • El artículo 18, fracción I, de la LFPIORPI establece la obligación de identificar a sus clientes o usuarios con los que realicen operaciones vulnerables.
  • El artículo 19 de la LFPIORPI indica que en su reglamento determinará medidas simplificadas para el cumplimiento de las obligaciones a que estén sujetos los que realicen actividades vulnerables, siendo una de ellas la identificación de sus clientes o usuarios conforme al grado de riesgo de la operación.
  • El artículo 15 del Reglamento de la LFPIORPI permite a quienes efectúen actividades vulnerables cumplir con la obligación de identificar a sus clientes o usuarios mediante la utilización de medidas simplificadas, cuando se consideren de bajo riesgo los clientes o usuarios que efectúen dichas operaciones.

Para aplicar estas medidas simplificadas atendemos al artículo 17 de las reglas de carácter general que señala la LFPIORPI, publicadas en el Diario Oficial de la Federación (DOF) el 23 de agosto de 2013 y modificadas el 24 de julio de 2014, de tal forma que estas medidas son las señaladas en los anexos 3, 4, 4 bis, 5, 6, 6 bis, 7 bis u 8 de las reglas, donde dan los lineamientos para integrar los expedientes de clientes o usuarios, que por razones prácticas se hace referencia a los DOF para su consulta en caso de así requerirlo el lector.

Por lo tanto, conforme a lo estipulado en el artículo 3, fracción XVI, de las reglas de carácter general de la LFPIORPI, se deberá entender por riesgo la posibilidad de que las actividades vulnerables o las personas que las realicen puedan llevar a cabo actos u operaciones con recursos de procedencia ilícita, así como los delitos concernientes con estos o el financiamiento al terrorismo.

Cabe mencionar que esta guía expedida por la UIF es para orientar a las personas que realicen actividades vulnerables, pues estas podrán determinar sus propios criterios de grados de riesgo, dependiendo de las operaciones vulnerables que realicen.

Los criterios establecidos en esta guía son los siguientes:

Para determinar los factores de riesgo

  • En lo referente a cliente o usuario: cuando la relación comercial se realiza en circunstancias inusuales.
  • Relacionado al país o área geográfica: hace referencia a las listas emitidas por el GAFI.
  • Bajo qué medios se realizó el acto u operación vulnerable: si es inusual la forma en que se desarrolla o efectúa la operación.

Cuándo se puede considerar un riesgo menor:

  • En lo referente al cliente o usuario: Cuando sean entidades financieras en los términos del artículo 3, fracción VI de la LFPIORPI, o aquellas entidades constituidas como sociedades mercantiles públicas que coticen en bolsa de valores.
  • Con base en qué producto o servicio: los productos o servicios que se proporcionen exclusivamente a clientes o usuarios que conformen un grupo cierto y determinado.

Las variables de riesgo se considerarán en forma separada o combinada, ya que esta circunstancia puede generar potencialmente un mayor o un menor riesgo dependiendo de la operación que presentan.

Se deben considerar los factores o indicadores que permitan identificar o en su caso detectar posibles operaciones relacionadas con los delitos de operaciones con recursos de procedencia ilícita, así como los delitos concernientes con estos o el financiamiento al terrorismo, esto se puede lograr mediante matrices
de riesgo que permitan identificar cambios en el perfil transaccional, realización de operaciones no acordes a su objeto social, manejo inesperado de grandes cantidades en efectivo, etcétera.

Con la aplicación de estos lineamientos las personas que realizan actividades vulnerables podrán identificar y definir los niveles de riesgo de sus clientes o usuarios, tomando en consideración lo mencionado en la recomendación 10 “Debida Diligencia del Cliente (DDC)”, así como del análisis de sus operaciones con base en lo estipulado por el AFI, y podrán establecer las políticas adecuadas para cumplir puntualmente con las obligaciones que la LFPIORPI señala, y aplicar medidas simplificadas de identificación de clientes o usuarios.

C.P.C. Alejandro Méndez Rueda
Integrante de las Comisiones de Finanzas del Colegio y de PLD del IMCP
amrcontafis@prodigy.net.mx

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