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4 pasos para una organización adaptable

4 pasos para una organización adaptable
julio 01
2020

Es el momento en que muchas empresas deben replantear sus premisas, pues adaptarse permitirá afrontar retos actuales y futuros.

El entorno empresarial fue sacudido en las últimas semanas. Con la propagación de COVID-19, las organizaciones tuvieron que reaccionar y hacer cambios extremos en sus formas de operar y de hacer negocios. Se están dando cuenta de la importancia de contar con flexibilidad que ante cualquier escenario les permita un amplio espacio de maniobra. Las que ya habían tomado medidas para ser más adaptables están teniendo mejores resultados en esta crisis.

Si bien es cierto que esta pandemia es un evento excepcional, las empresas ya operan en un entorno complejo y competitivo todo el tiempo: los mercados están cada vez más integrados, no existen fronteras, un dinamismo sin precedentes en todas las esferas que afectan la vida social y económica, además del surgimiento de nuevos modelos de negocio e innovaciones gracias a los avances tecnológicos.

No obstante, las estructuras organizacionales no siempre son capaces de seguir la velocidad de estos cambios ni de enfrentar los nuevos retos, en especial aquellas que se conformaron en el siglo pasado y que han evolucionado poco desde entonces. Modernizar dichas estructuras llevará tiempo, requerirá de una planeación y ejecución cuidadosas de todas las partes que integran a una empresa.

No hay tiempo que perder. De ahí que las empresas puedan tomar una ruta rápida y eficaz que les puede dar la flexibilidad, agilidad y capacidad de respuesta que requieren hoy y en el futuro. Dicho trayecto está conformado por cuatro pasos que ayudan a desarrollar una organización conectada y adaptable, que sea capaz de competir en un entorno complejo y adaptarse rápido a un futuro incierto, al mismo tiempo que se mantiene en la mente que la clave para lograr cambios de fondo está en la gente.

COVID-19 COMO UNA OPORTUNIDAD

Este evento global está forzando a replantear muchas de estas premisas. La necesidad de que las organizaciones sean más adaptables es evidente. No se debe desperdiciar esta oportunidad para replantear a las organizaciones, con el fin de superar mejor los retos que enfrentan.

1 Proteger el core del negocio y hacer cambios en el borde. Es común enfrentarse a la resistencia cuando se intentan hacer cambios extremos, de ahí que se recomiende una estrategia que incube el nuevo diseño flexible en los “bordes” de la organización donde la disrupción tenga mayor impacto, al tiempo de proteger la esencia del negocio: el core.

A fin de determinar qué borde incubar, se sugiere analizar qué retos se enfrentan. Por ejemplo, ¿existe una disrupción tecnológica importante? ¿Los competidores conocidos y nuevos tratan de captar mayor participación de mercado? ¿El trabajo está separado de los procesos de negocio donde la incubación puede funcionar?

2 Impulsar equipos interconectados. De acuerdo con el modelo utilizado por las startups exitosas, el siguiente paso es conformar equipos autónomos interdisciplinarios, organizados de acuerdo con resultados específicos y dirigidos por expertos que provean asesoría amplia y desarrollo enfocado en alcanzar los objetivos planteados. Se trata de tomar decisiones efectivas para establecer equipos empoderados, interconectados y orientados hacia el trabajo en equipo, enfocados en adaptarse al futuro.

En específico, estos equipos interconectados se caracterizan por seguir un modelo en el que se establecen los objetivos y necesidades del cliente, se redefine el trabajo de acuerdo con los resultados, se adopta un diseño más plano en el que se reporte a un solo líder, se pongan en práctica los principios de la gestión ágil, y eventualmente se les dé autonomía.

La premisa es que los equipos interconectados son mucho más inteligentes que los individuos que los conforman, y que son capaces de tomar decisiones que beneficien a la organización en su conjunto, capitalizan su experiencia y conocimientos, operan como unidades de colaboración y son capaces de entender la visión de sus líderes.

3 Adoptar sistemas de colaboración. Una empresa adaptable es en esencia un sistema complejo que necesita entender la conexión que existe entre los equipos para tener éxito. Pensar como un sistema es un paso esencial para desarrollar una estructura organizacional adaptable, resiliente y que se apoya en sus equipos interconectados para competir en el veloz entorno de negocios donde la colaboración es vital. Es importante confirmar que elementos del sistema soportan este tipo de trabajo, por ejemplo: la estructura organizacional, indicadores de desempeño, compensación, etcétera.

4 Crear las condiciones para una organización flexible. Desarrollar un nuevo diseño organizacional no es suficiente por sí mismo. Los equipos requieren un propósito, el liderazgo, la tecnología y los procesos adecuados para ser efectivos.

Para ser flexibles, las organizaciones deben definir una visión común y una cultura compartida, las cuales pueden crear esa fuerza para conectar a los equipos con los objetivos compartidos. A su vez, los líderes deben ser capaces de pensar más allá de sus funciones individuales para estimular la colaboración y buscar el éxito, así como captar e inspirar a un grupo diverso de colaboradores que entienda y responda a un entorno cambiante.

La disrupción en el entorno empresarial es constante, provocada por innovaciones tecnológicas, fenómenos naturales y la volatilidad propia de los mercados. Las organizaciones flexibles están aprendiendo de sus propias fallas y dando el salto a la siguiente etapa de su evolución, fortalecidas con el apoyo de equipos ágiles para superar los nuevos desafíos, colaborar entre funciones y adaptarse pronto al cambio.

Orlando Mejía Houghton
Socio líder de Transformación Organizacional para Latinoamérica en Consultoría en Deloitte, México
ormejia@deloittemx.com

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